Ansiedad por consumo de drogas

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La ansiedad es una especie de sensación de ahogo. Se trata de una reacción fisiológica del cuerpo que a nivel biológico tenía una utilidad en el pasado. La ansiedad nos ayudaba a protegernos, a sobrevivir ante una situación en la que nuestra vida estaba en riesgo, nos mantenía en continua alerta para luchar o huir en determinadas situaciones. Sin embargo, estas necesidades del pasado ya no están presentes en la actualidad, ahora no tenemos que huir de un depredador o un incendio. Los síntomas de la ansiedad son físicos y psicológicos principalmente.

La ansiedad está muy relacionada con el consumo de drogas. Un consumo continuado de drogas puede desembocar en ansiedad. El cannabis, por ejemplo, muy lejos de lo que popularmente se cree, puede ser un disparador de la misma, también la cocaína o las drogas sintéticas. El cannabis goza entre la población general de una amplia normalización y aceptación. El consumo está muy extendido y se cree que los consumidores de cannabis son personas que tras fumarse ‘un porro’ van a presentar un estado de calma o relajación, aunque este efecto dura tan solo unos minutos. Sin embargo, muchos estudios científicos han demostrado que el consumo prolongado de esta sustancia es disparador y puede provocar ciertos trastornos como esquizofrenia, psicóticos y de ansiedad.

La relación entre drogas y ansiedad existe y puede presentarse de dos formas. En ocasiones la ansiedad conduce al problema de adicción, pues se busca en la sustancia la solución a los problemas que la causa. Por ejemplo, utilizando la sustancia para desvivirse o buscar las sensaciones placenteras que produce. Algunas personas con ansiedad recurren a algunas sustancias como estrategia que les ayuda a afrontar su situación social. Un ejemplo sería la persona que consume alcohol para mostrarse menos tímido en una situación social como una fiesta. Pero también puede producirse, al contrario, es decir, la adicción o el consumo de drogas puede derivar en un trastorno de ansiedad. El consumo de drogas produce unas consecuencias evidentes y demostradas a nivel de salud mental y estas van a variar en función de la sustancia consumida. Consumir de forma continua conduce a la aparición de algunos síntomas asociados a la ansiedad como malestar, taquicardias o irritabilidad. Además, las personas que presentan un síndrome de abstinencia a alguna sustancia también pueden experimentar ansiedad. Se ha demostrado que los consumidores de drogas presentan niveles de ansiedad más altos que los no consumidores.

Es recomendable que cuando exista un problema de ansiedad se busque a un profesional de la psicología para trabajarla. Otra buena forma de controlar la ansiedad y, por lo tanto, de combatir y hacerle frente es mediante ejercicios de respiración. Podemos empezar por realizar estiramientos básicos propios del yoga para ayudar a equilibrar la energía física con la mental. Una vez realizados estos ejercicios, podemos utilizar algunas técnicas de relajación a través de la respiración como la respiración diafragmática: Tumbado en el suelo o sentado en una silla, coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el abdomen. El objetivo es en primer lugar observar el movimiento de la respiración. Veremos que la mano del pecho se mueve más, esto significa que la respiración está siendo superficial y acelerada. Tendremos que conseguir que el movimiento del abdomen se incremente para profundizar de esta forma la respiración.

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