Entrevista a Gilmar Grisson, cirujano oncólogo. Parte 2

Lea la primera parte de la entrevista.

P. Y, en cuanto a las personas que se vuelven adictas al conocer el diagnóstico de cáncer, ¡hay algún patrón de conducta que los médicos ya hayan identificado?

R. Tengo en la retina todavía un par de casos que me chocaron mucho. En especial recuerdo el de una chica que era modelo. A ella se le hizo el diagnóstico a los treinta años. Era muy guapa y vivía de su imagen. Tuvimos que amputarle una mama para evitar el desarrollo de la enfermedad en el año 2000. Ella comenzó a pensar muchas cosas. Era joven, acababa de comenzar su vida, lo tenía casi todo y aquello se truncó por la enfermedad. Le advertimos que debía tener muchos cuidados. Ella entendió, pero cuando recibió la primera dosis de quimioterapia le chocó mucho. Entonces prefirió olvidarse del tratamiento. Decidió que si su vida iba a ser corta, mejor era probarlo todo. Se dio al alcohol, a las drogas… Solo cuando se sentía muy mal aparecía por emergencia para recibir tratamiento y seguir con su ritmo. Es el clásico caso de alguien a quien la enfermedad le cambio tanto la vida que no sabe enfrentarlo y cae en el consumo de estas sustancias. Más tarde, decidió retomar las curas porque quería ser mamá. Sin embargo, todavía no estaba curada y quedó embarazada. Desarrolló metástasis y falleció. El bebé con ella. Tenía una gestación muy temprana, de pocas semanas. Ella tomó la vía rápida de las drogas, de gestar aunque sabía que no podía… No encontró el rumbo.

P. Entonces, ¿es necesario desengancharse para comenzar el tratamiento anticáncer?

R. El problema principal es que una gran parte de adictos no aceptan que lo son. Muchas personas que consumen drogas creen que esas sustancias no les afectan y que lo pueden controlar. Cuando se les pregunta si tienen alguna adicción responden que no. Los doctores nos damos cuenta cuando aplicamos analgésicos potentes y ni así cesan los dolores. En ese momento los pacientes cuentan que a veces han consumido cocaína, morfina… Si se hace el diagnóstico de la adicción cuando ya se comenzó el tratamiento, no hay punto de retorno. Para una persona con cáncer los días cuentan mucho. Es importante al extremo que la reversión de estas adicciones comience lo más rápido posible. Cuando se opera a una persona, hay tiempo de unas varias semanas, entre seis y ocho, antes de comenzar la quimioterapia. No hay mucho margen para que la persona se pueda rehabilitar antes de comenzar la quimio, que puede durar de tres meses a un año. Si superar el cáncer es difícil, es una valla alta, superar el cáncer siendo adicto es enfrentarse a un cerro. Es una doble carrera, pero se puede lograr.

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El oncólogo Gilmar Grisson / Oscar Chong

P. Cuando ya es obvia la adicción en los pacientes de cáncer, ¿los enfermos la aceptan y se enfrentan a ella?

R. Suceden las dos cosas. Hay personas que se lo replantean todo y dejan la adicción para enfrentarse al cáncer. Aunque, también hay personas que paran de consumir mientras combaten el cáncer y cuando lo superan siguen con su vida. Hacen solo un paréntesis

P. ¿Qué probabilidades tienen los adictos de superar un cáncer?

R. Esto va a depender mucho de la persona. El cáncer se puede vencer, pero el paciente –sea adicto o no- tiene que  estar muy decidido a lograrlo. Tienen que dejarse ayudar en esa lucha que han emprendido. Si la persona está hundida y se abandona, por mucho que se haga, consuma o no consuma, hay pocas probabilidades de curación. La clave es proponerse poder. En estadíos tempranos, la gran mayoría se va a curar, consuma o no. Importa mucho que la persona siga un tratamiento de una manera disciplinada. Por más temprano que se le haya diagnosticado, si consume y se abandona, la enfermedad avanza y ya se aplica una cura paliativa mientras viva, pero no curativa.

P. ¿Cuántos enfermos de cáncer también son adictos en el Perú?

R. No tenemos una cifra exacta, pero no creo que sea muy alta. La adicción se da hoy en día sobre todo entre los jóvenes. Sin embargo, las personas adultas son las que más sufren cáncer, pero no suelen ser adictas. Se verá el cambio en la estadística cuando los jóvenes adictos de ahora cumplan entre cuarenta y sesenta años. Es difícil calcular cuántos enfermos de cáncer adictos hay en la actualidad. Si sabemos cuáles son los tipos de cáncer más habituales.  En mujeres son el de cuello uterino, de mama, de endometrio, ovario, colón y estómago. En varones, en primer lugar, está el cáncer de próstata.

Es importante al extremo que la reversión de estas adicciones comience lo más rápido posible

P. ¿Cómo podemos prevenir el desarrollo del cáncer y de las adicciones?

R. Aquí en Perú tenemos un doctor que se llama Elmer Huerta. Él es un oncólogo famosísimo que preside la Sociedad Americana Contra el Cáncer, una de las sociedades de oncología más importantes del mundo. Este doctor creó un preventorio. ¿En qué consistía esto? Era una clínica para sanos. Toda persona que se crea o sienta sanas puede acudir. Allí se le podía encontrar cáncer, aunque no hubiera ningún síntoma, y al ser detectado de forma temprana se podía curar con pequeñas cirugías. En algunos casos no era necesaria ni la quimioterapia. Con esto quiero decir que toda persona debe hacerse sus chequeos anuales, se sienta bien o no. Si siente sano mejor. En segundo lugar hay que adoptar un estilo de vida saludable: practicar deporte por treinta o cuarenta minutos al día, comer más frutas y verduras frescas, tomar dos litros de agua al día… etc. Esto ayuda a evitar el desarrollo de las neoplastias malignas.

P. Si la persona ya siguió un estilo de vida poco recomendable, ¿hay vuelta atrás?

R. Si la persona ya llevó un estilo de vida sedentario, consumió mucha comida rápida, además fumó, bebió y fue adicto a otras drogas… pues la verdad es que compró todos los boletos para tener cáncer. Los adictos constituyen una población de mucho mayor riesgo, que debería acudir a chequeos mucho más continuos para detectar cualquier cáncer cuanto antes. Recomiendo acudir a un profesional a aquellas personas que han consumido estas sustancias o a aquellas que se sienten tentadas a probarlas. Si se detecta el cáncer temprano y se deja pronto la adicción, hay muchas probabilidades de recuperación. Animo a todos, adictos o no, a buscar ayuda especializada si es necesario, porque la vida de una persona no tiene precio.

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Neus Pastor Pastor

Neus Pastor Pastor

Casi siempre entre dos tierras. Encantada con idea de descubrir mundos nuevos, por lo tanto, amante de los viajes, los idiomas, la literatura, el cine, el teatro y la gastronomía. Actual base de operaciones: Lima, desde donde escribe sobre cultura, sociedad… y ahora,adicciones. Convencida de que descubrir un país relatando su actualidad y conversando con sus gentes, a través de entrevistas que se materializarán en textos, es un lujo reservado para periodistas. Licenciada en Periodismo por Universidad Miguel Hernández de Elche (España) y gracias, en parte, a la Wyższa Szkoła Filologiczna (Wroclaw, Polonia) y a la Universidad de Piura (Perú).