La OECD opta por hacer frente al consumo nocivo de alcohol

oecdEl aumento de los comportamientos de consumo de alcohol de riesgo es una tendencia preocupante ya que se asocia con mayores tasas de accidentes de tráfico y violencia, así como un mayor riesgo de problemas de salud. El informe presentado ayer por la ‘Organisation for Economic Co-operation and Development’, en sus siglas OECD, sobre el abordaje del uso nocivo de alcohol, muestra que varias políticas tienen el potencial de reducir el consumo excesivo de alcohol  (regular o episódico) así como la dependencia del alcohol. Los gobiernos que tratan de hacer frente a los estados de embriaguez y otros tipos de abuso de alcohol pueden utilizar una serie de políticas que han demostrado ser eficaces, incluyendo: El incremento de los impuestos, aumentando los precios, el aumento de la regulación de la comercialización de bebidas alcohólicas y la intensificación de la aplicación de leyes beber-y-conducción.

“El costo para la sociedad y la economía de consumo excesivo de alcohol en todo el mundo es enorme, sobre todo en países de la OCDE”, dijo el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, en el lanzamiento del informe en París. “Este informe proporciona una clara evidencia de que las políticas de prevención del abuso de alcohol, incluso cuando son caros, son rentables a largo plazo, y subraya la necesidad de una acción urgente por parte de los gobiernos”.

Hoy en día, el consumo de alcohol por parte de los adultos en los países de la OCDE se estima en un promedio de alrededor de 10 litros de alcohol puro por habitante cada año, lo que equivale a más de 100 botellas de vino. Este nivel se ha reducido ligeramente en las últimas dos décadas, pero en general ha aumentado sobre todo en Finlandia, Islandia, Israel, Noruega, Polonia y Suecia. El consumo también se ha incrementado sustancialmente en la Rusia, Brasil, India y China, aunque desde niveles bajos en los dos últimos.

En general, los hombres con menos educación tienen más posibilidades de hacer un consumo excesivo de alcohol, mientras que en el caso de las mujeres ocurre justo al contrario, cuánta más educación son más propensas son a beber en exceso.

El abuso de alcohol es una de las principales causas de muerte y discapacidad, matando a más personas en todo el mundo que el VIH / SIDA, la violencia y la tuberculosis juntas. Entre 1990 y 2010, el consumo nocivo subió del octavo al quinta causa de muerte y discapacidad en todo el mundo.

Un análisis del impacto de las políticas de prevención del abuso de alcohol en Canadá, la República Checa y Alemania ha revelado que la adopción de medidas puede reducir las tasas de consumo de alcohol y dependencia de 5 a 10 por ciento.

Desde la OECD se apunta a que las políticas deben dirigirse a los grandes bebedores primero. Por ejemplo, a través de los médicos de atención primaria, que pueden identificar bebedores y persuadirlos para comenzar a tratar el tema. O a través de una aplicación más estricta de las leyes de la bebida y la conducción para reducir accidentes de tráfico. Y apuntaron a otra medidas que complementen a estas: Elevando los costos (por ejemplo mediante el aumento de los impuestos o mediante la imposición de precios mínimos sobre el alcohol barato), una mayor regulación de la publicidad de alcohol y el aumento de la inversión en la educación de los jóvenes sobre los peligros del consumo nocivo de alcohol.

El caso de España

1.- El consumo de alcohol en España ha ido disminuyendo, según datos de la OECD, en los últimos 30 años, aunque aún se encuentran por encima de la media de los países que componen este organismo. Durante el 2010 España consumió de media 9’8 litros puros de alcohol per cápita, frente a los 9 de los países de la OECD, como podemos observar en el gráfico inferior:

2.- En el caso de los hombres, se tiene más probabilidades de hacer un uso excesivo de alcohol cuanto menor es el nivel de estudios. En el caso de la mujer se consume más cuanto más alto es el nivel de estudios.

3.-El 20% de la población consume el 58% del todo el alcohol

Para consultar el documento completo pinche aquí.

Fuente: OECD