Reportajes

Jóvenes ante la crisis: nuevos discursos y modelos de vida en torno a la juventud en España II

La crisis económica está propiciando la aparición de un nuevo fenómeno como el desistimiento

La crisis económica está propiciando la aparición de un nuevo fenómeno como el desistimiento/ http://runrun.es/economia/26633/consejos-para-sobrevivir-la-inflacion.html/attachment/crisis-economica

La crisis económica ha propiciado la aparición de un nuevo colectivo de jóvenes: la generación Ni-ni. Tal y como explica el profesor de psicología social de la Universidad Complutense de Madrid Juan Carlos Revilla, ésta está compuesto por “el colectivo de jóvenes que dejaron relativamente pronto de estudiar y pasaron a trabajar fundamentalmente en la construcción o en la hostelería y que con la crisis han visto que han quedado desempleados y, por tanto, tienen dificultades para volver a trabajar y tienen también dificultades importantes para volver a estudiar porque no encuentran o no saben qué estudiar. Estos jóvenes, que llevaban vidas en algunos casos ya independientes, en otros casos que vivían con sus padres pero con buenos medios económicos, se han encontrado con que tienen que volver a un estatus juvenil casi de adolescente donde no tienen apenas medios, donde no tienen perspectivas, con dificultades para volver a estudiar, etc.”Revilla destaca que esta etiqueta que se ha popularizado en un tiempo relativamente reciente no tiene en cuenta que no es deseo de estos jóvenes no trabajar ni estudiar sino que les resulta imposible hacerlo.

En este sentido, también se está produciendo un nuevo fenómeno entre los jóvenes: el desistimiento. Éste consiste en que el joven “después de estar buscando trabajo durante un tiempo y no encontrarlo, desiste, deja de buscar y se contenta con su situación. Esto ocurrió en Japón ya hace unos diez años. Al final lo que supone es que puede haber toda una generación perdida porque si hay gente que piensa que no merece la pena seguir buscando un trabajo, se sentirá muy frustrada con la vida, sentirá que la vida, la sociedad, le ha engañado porque le ha estado durante todo un tiempo formando, diciendo que esa formación le serviría para conseguir una posición en el futuro y cuando ve que no es así se siente frustrado”, comenta el director de The Family Watch.

 Por tanto, el ambiente que se palpa a nivel social tampoco resulta muy estimulante para los jóvenes que han de enfrentarse a la vida adulta ni tampoco para las nuevas generaciones. En este sentido, apunta José Antonio Alcoceba: “Se habla de la generación mejor preparada de la historia de este país, por ejemplo, y no se les ofrece ningún marco para canalizar ese conocimiento. Desde el punto de vista social es absolutamente frustrante para ellos, pero, desde el punto de vista social, a nivel general es un desperdicio absoluto de ese conocimiento. Además, hemos conseguido otra cosa y es que las generaciones que vengan, vengan muy asustadas, muy conservadoras en cuanto a que se van a encontrar un entorno muy difícil y que no van a poder hacer nada y esa sensación sí que se percibe. Y eso en buena parte se ha construido institucionalmente”. De esta manera, José Miguel Pastor indica que siente sus expectativas frustradas por la crisis en la medida en que “podría a lo mejor aspirar a otro trabajo, y ahora me siento afortunado de trabajar aquí porque todos mis amigos están a lo mejor trabajando sin contrato o no están trabajando y me dicen: ‘Qué suerte que tienes que estás trabajando’. Por el tema de la crisis las expectativas son malas, nulas, y de hecho mi futuro tampoco lo tengo muy claro. No estoy indefinido”. Asimismo, Jennifer Marín explica “el ambiente general que se presenta en mi entorno es pesimista. Familiares se han quedado sin trabajo o si han encontrado es para muy pocos meses, no les aporta seguridad y ni estabilidad a largo plazo”. Por su parte, Andrea Marín, ingeniero técnico en Diseño Industrial explica que con la crisis “la gente está más explotada, horas extra gratis sueldos más bajos, ERES, despidos. Y por la parte buena, contratos en el textil, aunque en condiciones peores de las que trabajaban antes de ser despedidos de la misma empresa donde han sido recontratados”Pascual afirma que no ha percibido cambios notables en su entorno aunque procura controlar sus gastos. “Es cierto que conozco casos de gente que se plantea dejar los estudios ya que depende de una beca y del subsidio de sus padres”, concluye.

Pero, ¿en qué consiste una generación perdida? Según Ignacio Socías, no existe una generación perdida definitivamente sino que existe un riesgo de que una parte de ella no consiga acomodo social. De este modo, actualmente, entre el colectivo de jóvenes hay un pequeño porcentaje que encuentra el trabajo adecuado para el que se ha formado. Otro grupo pequeño emigrará en busca de empleo. Éstos “pueden ser una generación perdida en el sentido de que normalmente es gente en la que todos hemos invertido mucho en su educación porque la educación nos cuesta a todos los contribuyentes y no solo al que estudia y resulta que no nos vamos a beneficiar de ello porque esa persona ha encontrado un trabajo en Alemania, Brasil, Inglaterra, etc. Ese pequeño grupo es una generación perdida para el resto”, comenta Socías. En este sentido, Jennifer Marín postula: “Tengo amigas que han terminado la carrera y están preparándose para irse a Holanda y Alemania, algo que no les acaba de convencer del todo, pero es la única oportunidad que han encontrado de trabajar en lo suyo. A mí no me gustaría tener que irme de España pero por lo que estoy viviendo en mi entorno es una de las alternativas a la hora de buscar trabajo. Pero actualmente no es algo que haría”. Por su parte, Pastor señala: “De momento, estoy aquí bien. Aquí tengo a todos los amigos y la familia y la verdad que no me lo he planteado”. Andrea Marín sí ha pensado en buscar trabajo en el extranjero pero considera que es igual de difícil. Por su parte, Pascual afirma: “De momento como estudiante no me he planteado irme al extranjero, si llegase a ese extremo saldría de Europa seguro y llegaría al único lugar donde hay trabajo gracias, en parte, a la renuncia al neoliberalismo, América Latina”.

 Asimismo, otro gran grupo de jóvenes se halla buscando trabajo. Al final, aunque deban adaptarse a las exigencias del mercado, acabarán encontrándolo. Así, actualmente, se está produciendo un fenómeno que se conoce como sobretitulación (un informe de The Family Watch ha puesto de relieve que el 43% de los jóvenes con trabajo están sobretitulados para su cargo de manera que trabajarán en un cargo que no se ajusta a su nivel de formación. Precisamente otro de los problemas que plantea el sistema español de enseñanza, según Socías, es que hay estudios para los que no se va a encontrar un puesto de trabajo porque están mal planteados en la medida en que no responden a las demandas del mercado. En este sentido, se va a tratar de implantar la Garantía Juvenil de la Unión Europea.

Finalmente, queda un último grupo que, actualmente, puede ser del 30% de los jóvenes “que ni encuentran un trabajo ni lo van a encontrar ni van a querer salir fuera. Podríamos decir más que una generación perdida que es un tercio de generación perdida. Si no vamos consiguiendo que se vayan integrando de alguna manera o de otra, cuando, dentro de unos años, la crisis haya pasado completamente y vuelvan a surgir posibilidades de empleo, los empresarios no van a contratar a esta gente que ya acabaron de estudiar hace unos años y estarán muy oxidados sino que buscarán a los que están saliendo. Este tercio de generación corremos el peligro de que se nos quede ahí en medio y que nunca se lleguen a integrar”, concluye el director general de The Family Watch.

Nuevos discursos

El discurso del emprendimiento ha tomado fuerza con la crisis económica/ http://www.freepik.es/foto-gratis/conciertos--discursos--cuadricula--fondo-blanco_482918.htm

El discurso del emprendimiento ha tomado fuerza con la crisis económica/ http://www.freepik.es/foto-gratis/conciertos–discursos–cuadricula–fondo-blanco_482918.htm

La crisis económica también ha permitido la generación de nuevos discursos en torno a los jóvenes. Así, con el 15 M de nuevo se ha revitalizado el discurso de los jóvenes como agentes de cambio social, equiparándolos, de alguna manera, a los jóvenes de la generación del 68 y desechando la visión hedonista y consumista que, hasta el momento, se tenía de ellos. No obstante, como apunta Revilla, socialmente, no se ve el 15  M como un movimiento suficientemente sólido y fuerte que esté provocando cambios sociales. Para Alcoceba el 15 M supone, de alguna manera, “un paso de un modelo social probablemente muy individualista a un modelo más reticular en el que los jóvenes, algunos de ellos, otros todavía no han tomado partido en ese sentido, empiezan a pensar en una sociedad organizada en torno a otros parámetros donde las redes empiezan a jugar un papel más importante”. Este hecho también es una consecuencia de que los jóvenes son capaces de desenvolverse bien con las Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación (NTIC) donde los modelos presenciales han perdido cierta vigencia.

Por otro lado, otro discurso emergente en torno a los jóvenes es el del emprendimiento. Este discurso es positivo en la medida en que anima a la acción, a que los jóvenes no se queden esperando una oportunidad laboral que, quizá, nunca llegue. Sin embargo, también es un discurso que puede crear falsas expectativas. Como indica Revilla“es un discurso muy complicado y muy problemático porque justamente se les está exigiendo a los jóvenes el ser emprendedores cuando tienen menos recursos que nunca o cuando tienen apenas posibilidades desde luego económicas en muchos casos o en la mayoría de los casos para poder realmente emprender algo”. Además, para poder poner en marcha un negocio, primero, es necesario tener una idea así como los conocimientos especializados que se requieren para llevarla a cabo. Pero, en última instancia, este discurso es muy individualizante. En palabras de Revilla “si un joven que busca emprender o que se le pida que emprenda, si no emprende o si no tiene éxito en el emprendimiento la culpa siempre es de él, es suya, no es del entorno, no son las circunstancias las que están mal”.

Asimismo, desde las instituciones sociales, se suele promover un tipo de emprendimiento dentro del marco del capitalismo. En este sentido, como apunta Alcoceba, la mayoría de los jóvenes sigue pensando en clave neoliberal. No obstante, desde algunos colectivos de jóvenes también se está buscando emprender socialmente. Socías ve en este hecho un cambio en la escala de valores: “Hemos pasado de una situación en la que se decía normalmente ‘tanto tienes, tanto vales’ a otra en la que cada vez se aprecia más no cuanto tienes sino qué eres, cómo eres”. Para el director general de The Family Watch ahora se estás descubriendo nuevos nichos de trabajo y se están creando redes de solidaridad que también posibilitan la supervivencia de las personas y que ya no marcan una separación tan clara entre el hogar y el lugar de trabajo.

Si quieres leer la primera parte pincha aquí

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