Alucinógenos

alucinaciones

Durante siglos se han usado compuestos alucinógenos que se encuentran en algunas plantas y hongos o setas (o sus extractos), principalmente para los ritos religiosos. Casi todos los alucinógenos contienen nitrógeno y se clasifican como alcaloides. Muchos alucinógenos tienen una estructura química similar a la de los neurotransmisores naturales (por ejemplo, parecida a la de la acetilcolina, la serotonina o la catecolamina). Aun cuando los mecanismos exactos de cómo estas sustancias ejercen sus efectos alucinógenos todavía no están claros, las investigaciones indican que estas drogas trabajan, por lo menos parcialmente, interfiriendo temporalmente con la acción del neurotransmisor o ligándose a los sitios de sus receptores.
Las mismas características que hicieron que los alucinógenos fueran usados en ritos y tradiciones espirituales también los impulsaron a ser usados como drogas de abuso. En particular, y a diferencia de la mayoría de las drogas, los efectos de los alucinógenos son altamente variables y poco confiables, ya que producen diversos efectos en diferentes personas en diferentes ocasiones. Eso se debe principalmente a variaciones en la cantidad y en la composición de los principios activos, especialmente en los alucinógenos derivados de plantas y hongos. Debido a su naturaleza impredecible, su uso puede ser particularmente peligroso.

  •     LSD: Se vende en tabletas, cápsulas y ocasionalmente en forma líquida, por lo que generalmente se toma por vía oral. A menudo es agregada a un papel absorbente que se divide en pedazos decorativos, cada uno de los cuales equivale a una dosis. Las experiencias, con frecuencia conocidas como “viajes”, son de larga duración y típicamente terminan después de unas 12 horas.
  •     Peyote: La parte superior del cactus peyote, también conocida como corona, está compuesta por botones en forma de discos que se cortan de la raíz y se ponen a secar. Estos botones generalmente se mastican o se remojan en agua para producir un líquido intoxicante. La dosis alucinógena de la mezcalina es de alrededor de 0.3 a 0.5 gramos y su efecto dura unas 12 horas. Debido a que el extracto es tan amargo, algunas personas prefieren preparar una infusión haciendo hervir el cactus varias horas.
  •     Psilocibina: Los hongos que contienen psilocibina se pueden conseguir frescos o secos y típicamente se consumen por vía oral. La psilocibina (4-fosforiloxi-N, N-dimetiltriptamina) y su forma biológicamente activa, la psilocina (4-hidroxi-N, N-dimetiltriptamina) no pierden su potencia cuando se cocinan o se congelan, por lo que se pueden preparar como té o añadir a otros alimentos para ocultar su sabor amargo. Los efectos de la psilocibina emergen a los 20 minutos de su ingestión y duran aproximadamente 6 horas.
  •     PCP: Es un polvo blanco cristalino que se disuelve fácilmente en agua o alcohol. Tiene un gusto químico amargo distintivo. Se puede teñir fácilmente, por lo que se vende en el mercado ilícito en una gran variedad de tabletas, cápsulas y polvos de colores, y normalmente se inhala, fuma o ingiere oralmente. Para fumarla, a menudo se agrega la PCP a algún tipo de hoja como la menta, perejil, orégano o marihuana. Dependiendo de la cantidad y de la vía de consumo, los efectos de la PCP duran alrededor de 4 a 6 horas.

Fuente:

http://www.drugabuse.gov/es/

 

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