Entrevista a Ignacio Calderón, Director de la FAD

“Es necesaria la educación en valores desde la edad 0″

Ignacio Calderón, director de la FAD / www.fad.es

Ignacio Calderón, director de la FAD / www.fad.es

Ignacio Calderón es Director General de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, FAD. Una entidad que lleva 28 años al frente de la realización, entre otras muchas labores, de campañas de prevención destinadas a reflexionar y reducir el consumo de drogas. Desde hace 3 años el alcohol entra en sus objetivos, que hasta el momento se habían orientado hacia las sustancias ilegales.

Pregunta. ¿Por qué es imprescindible la unión de la escuela y la educación de los padres en casa para prevenir conductas adictivas o abusivas en los jóvenes?

Respuesta. Partimos de la base de que la educación es una parte fundamental de la prevención y esta lo que pretende es evitar que se produzca un consumo, si se ha producido que se abandone lo antes posible, que haga el menor daño posible, etc. Tiene unos objetivos más o menos ambiciosos en los que la capacidad personal para  enfrentarse a los consumos, a los momentos y a las dificultades, es un factor determinante que nadie discute como un elemento clave. La FAD hizo un spot hace mucho tiempo en el que había una guardería y había unos niños a gatas con una profesora que decía: ‘Vamos a jugar  a un juego: Poneros los cocainómanos a la derecha, los alcohólicos aquí y los pastilleros allí’. Aquello fue un escándalo porque se puso por primera vez a los niños en el ámbito de las drogas y fue muy criticado porque no llegaron a oír ni el mensaje, que decía: ‘Nadie nace cocainómano, ni pastillero ni alcohólico pero puede llegar a serlo. La educación lo es todo’. Esa fue la primera vez que advertimos de que es necesaria la educación en valores desde la edad 0. Es el elemento fundamental que permite que llegadas las edades críticas, van a permitir la toma de decisiones de forma autónoma y que puedas tener los recursos necesarios para decidir lo que quieras decidir y no lo que te hagan decidir unas circunstancias que te arrastran. Esto contesta a la pregunta porque tan necesario es la educación en valores desde casa como la continuación de la misma por parte de los educadores.

“La educación es una parte fundamental de la prevención”

P. ¿Cómo se podría conseguir que los padres se impliquen en la tarea educativa en materia de drogas? ¿Son suficientes y eficientes las escuelas de padres organizadas a nivel local o se necesita de otras herramientas?

R. Yo soy un gran defensor de los padres, aunque admito perfectamente la responsabilidad que tenemos los padres con nuestros hijos, y cuando son menores más todavía, pero también admito que a los padres no se les pone nada fácil. Los padres serían los que podrían acabar con todo a través de la autoridad familiar, un papel nada fácil cuando la sociedad está promoviendo por muchos canales una conducta muy distinta. Además del desconocimiento que tienen los padres en una materia tan compleja. Nosotros hemos hecho un trabajo enorme con familias. En los primero 25 años de historia de la FAD, hemos trabajado con 5 millones de familias, dándoles información, formación, etc. Ahora estamos en la línea de promover cursos online para que conozcan exactamente a qué se están enfrentando, qué podrían hacer ellos y cómo lo podrían hacer. El resultado de esa formación ha sido siempre muy importante porque ha tenido una característica común que era el reconocimiento, después de haber hecho el curso, de que entendían y de que se daban cuenta de que tenían muchas posibilidades. Enseñamos a mejorar la comunicación con los hijos cuando hablamos de generaciones muy distantes y por lo tanto muy distintas. Las bofetadas no son útiles ni sirven, lo útil es utilizar unas determinadas técnicas de comunicación, de generar una línea de confianza, que te permita tener una credibilidad, que tus hijos estén cerca, que te cuenten, que les cuentes, etc.  Los jóvenes en edades adolescentes tienen un enorme miedo a la exclusión y acaban haciendo cosas que no quieren hacer. Salen a comerse el mundo y en vez de eso se lo acaban bebiendo.

“Hemos trabajado con 5 millones de familias, dándoles información y formación”

P. ¿Cómo se hace frente a una sociedad en la que el alcohol forma parte de la vida desde el momento en el que se nace y está presente en todas las celebraciones? ¿Cómo se inculcan hábitos saludables ante esta circunstancia?

R. Es el tema más complicado que hemos tenido. El tema del alcohol lo hemos puesto sobre la mesa muy recientemente porque llevamos 28 años de historia y, empezamos a tratar el alcohol hace unos 3 años y en total hemos hecho 7 campañas para debatir el tema. Lo hicimos con un amplio debate por nuestra parte porque sabíamos el riesgo que corríamos. El alcohol es una sustancia absolutamente integrada en la cultura, es parte de la cultura y de la familia, desde que uno nace el alcohol está en la casa y en las celebraciones. No solo no produce rechazo sino que tiene una proximidad enorme, que es todo lo contrario a lo que producía la llegada a este país de las drogas ilegales, que produjo miedo, alarma, pánico y se produjeron mensajes que trasmitían un ‘no pasarán’ en las ciudades. Todo lo contrario al alcohol y, cuando empieza uno a analizar y a ver los problemas que produce este sobre la sociedad y las personas, te das cuenta que estás ante un problema enorme.

cada vez que te emborrachas te vuelves un poco más tonto

Es mucho más que todos los problemas de todas las demás drogas juntas. Así que nos animamos a salir en los medios con una posición enormemente ‘light’, de pura reflexión: ‘¿Qué debemos hacer con el alcohol?’. Todos los mensajes que empezamos a sacar son muy reflexivos, muy poco moralizantes. Y así hemos ido evolucionando hasta la última ya un poco más dura: ‘Cada vez que te emborrachas te vuelves un poco más tonto’. Es llegar al punto más culminante, al consumo en atracón, algo que proviene de países nórdicos y que se ha incorporado al tiempo libre y ocio de aquí. Presentamos el problema de alto riesgo para los jóvenes y que además tan diferente es del consumo tradicional en este país (consumo lento y de relación social). Yo creo que ahí se ha demostrado bastante la eficacia que pueden tener porque ha conseguido que se pusiera en marcha un proceso de reflexión social al ponerse sobre la mesa, ha entrado en la agenda social en la de los medios, en la institucional, etc. Desde hace 3 años el alcohol está teniendo la atención que nosotros consideramos que mínimamente tiene que tener.

“El alcohol es una sustancia absolutamente integrada en la cultura. No solo no produce rechazo sino que tiene una proximidad enorme”

P. En relación con la campaña preventiva que comentaba en la que escenifica una bicicleta atada a una farola y va a acompañada de la frase ‘Cada vez que te emborrachas te vuelves más tonto’. ¿Es efectiva una campaña como esta? ¿Cuál llega más a la población, esta o aquella del gusano entrando por la nariz?

ten cerebro pasa de la cocaSon campañas distintas en momentos distintos. La campaña del gusano fue una que hicimos en un momento en el que hubo un crecimiento bestial del consumo de cocaína. Con eso queda una imagen muy asquerosa, muy impactante, que permite un recuerdo muy claro. Es una de las campañas más recordadas de las que ha hecho la FAD porque era repugnante, pero punto, ahí queda. Es mucho más la reflexión que produce que el propio anuncio en sí mismo.

P. ¿En qué se diferencia esta y aquella tan impactante?

R. No es comparable con el mensaje actual del alcohol. Con una sustancia tan social tienes que decir cosas sin provocar rechazo en la gente joven, porque no lo admiten todo, no admiten charlas. Tienes que pensar en cómo decir las cosas para que les llegue. Por canales que les lleguen como redes sociales. En esta campaña hemos utilizado la clave del humor, si oye la cuña de radio, verá que lo que se hace es traducir en lenguaje coloquial lo que nos dicen los científicos, es decir, que el alcohol daña las neuronas, el cerebro, etc. Se busca el impacto de una frase que te puede hacer pensar. ¿Es eficaz? Lo que hay que hacer es pegar y pegar y pegar, para crear una sensibilidad en los jóvenes y en los padres. Las campañas lo que hacen es introducir la verdad de la situación, lo que tú no has pensado todavía y deberías haber pensado, te lo ponen delante para ver si te ayuda a mejorar las cosas.

P. Destaque la importancia de utilizar herramientas preventivas como el cine, la música o el deporte (en los que se basan algunos de sus programas).

R. Todos son en el fondo elementos educativos. Por ejemplo el cine, llevamos 15 años con él y ha tenido un éxito brutal. Hemos cogido las películas y las hemos llevado a los colegios con unas guías técnicas y en las que se les explica al docente dónde tienen que dirigir la atención en la película, qué actividades tienen que hacer para reforzar, etc. Si lo mismo que trabajan con las películas, lo trabajaran con una charla, tendría una eficacia del 10%, sin embargo, el programa de cine tiene unos resultados absolutamente espectaculares (nivel de satisfacción, de interés por parte de profesores y alumnos).  Esas películas trabajadas y tratadas producen un nivel de llegada infinitamente superior a otras formas. El deporte o la música son elementos con los que provocamos el interés y la convivencia entre los chavales. Los que practican deporte no pueden beber porque el alcohol para ellos no es el total de sus aspiraciones. Cuando entrenas todos los días un par de horas, no te puedes permitir acostarte a las 7 de la mañana el viernes porque al día siguiente no te puedes poner de pie y tu equipo no te lo va a permitir. Todos los elementos culturales como la pintura, escultura, el arte, etc. todos son elementos que te permiten tener un ámbito en el que eres feliz a la vez que trabajas valores. Y todo esto te sirve para todo lo demás.

P. ¿Por qué muchos no creen en la prevención y qué se puede hacer para que esto cambie?

R. Sí se cree en la prevención, pero estamos en una sociedad que está abandonando valores. Para mí los dos más importantes que se han generado en los últimos 40 años han sido el individualismo y la inmediatez. Todo tiene que ser en beneficio propio y ya mismo. La prevención es una herramienta que necesita tiempo. Educar a una persona es un trabajo continuado y cuando lo has hecho bien, te das cuenta que ha funcionado cuando han pasado los años y ves que la persona tiene unos recursos. Pero lo que todo el mundo quiere es la solución a los problemas aquí y ahora. Los grandes problemas no se arreglan así. Nadie discute el tema de la asistencia o el tratamiento o a los policías que ponen en marcha medidas contra el narcotráfico y se enfrentan cara a cara con el problema. La prevención lo que te permite es trabajar tiempo para construir una personalidad capaz de manejarse en la realidad que le va a corresponder vivir. Y la sociedad no tiene paciencia para esperar ese tiempo. Pero yo creo que cada día se ve que la prevención es importante, sobre todo en el tema de las drogas porque permite lo que persiguen las campañas, “Di no a las drogas”.

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Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Coordinadora de la campaña #RompeElEstigma. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy, El Gratis y Hoja del Lunes. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Vocal de la Junta de la Asociación de la Prensa de Alicante y miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud.