Reportajes

La adulteración de la cocaína

El sábado pasado Antonio (nombre y relato ficticios) se fue de fiesta. Una vez más sacó los polvos mágicos y se metió en el baño. Tras unas rayas, salió a bailar.

“Esos polvos son oro. Me lo paso tan bien cuando respiro y absorbo su esencia. Es como si fuese capaz de correr más rápido. Mi hiperactividad me resulta placentera. Siento como se me acelera el corazón y me sumerjo en un estado de euforia que necesito repetir cuando se pasan sus efectos. Son casi las siete de la mañana pero no estoy cansado. Recuerdo que hace tiempo tenía mucha hambre, pero ya se me ha pasado. Madre mía, esos están hablando de mí, no paran de reírse. Me he tomado dos cubatas, pero creo que necesito ponerme más a tono. Me pediré otro”.

-Oye tú, me has empujado, ¿a qué te doy de ostias? ¿Y tu qué miras? Hay que joderse…

“Cuánto imbécil hay por el mundo, me dan asco. Uff, me encuentro cansado y estoy cabreado”

-¿Y tu qué quieres? Déjame en paz!!!

Sus amigos se van a casa. Es tarde, está amaneciendo y se llevan a rastras a Antonio, que no para de insultarles y de pedirles que le dejen en paz, en su mundo, en el que él poco a poco, cada sábado, crea su realidad y se aísla.

Las lenguas populares dicen que los billetes españoles contienen altos restos de cocaína

Las lenguas populares dicen que los billetes españoles contienen altos restos de cocaína

En su relato se intuyen los efectos de la cocaína. En un inicio se siente euforia, ausencia de sueño, hambre y fatiga, aceleración del ritmo cardíaco y disminución de las inhibiciones. Mientras que en una segunda fase, la sensación de bienestar experimenta una bajada caracterizada por mucha irritabilidad, así como cansancio y apatía, según comenta Miguel Ángel Torres,  psiquiatra.

A esos efectos hay que sumarle otros que aparecen como consecuencia de la alta adulteración que en los últimos años presenta la sustancia. Se podría pensar que una de las causas es la coyuntura económica. La sustancia adulterada presenta dosis más bajas de cocaína que se entremezclan con estimulantes de otro tipo como la cafeína, analgésicos o diluyentes, haciendo que sea mucho más barato. Sin embargo, esto lleva tiempo haciéndose, por lo que no existe una relación causa – efecto entre el consumo de cocaína y la crisis, según explican los expertos. Lo que sí es cierto, es que se ha incrementado el consumo de otras drogas estimulantes más baratas como el speed.

La Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD) es una ONG declarada de Utilidad Pública que trabaja desde la década de los años 80 en el ámbito de las drogodependencias y el SIDA, programa que recibe financiación del Plan Nacional Sobre Drogas para el desarrollo de las actividades en ocio nocturno a nivel estatal. ABD  alertó a principios del mes de mayo de este año de que el 95% de la cocaína que circula por España está adulterada. Nuria Calzada, coordinadora  estatal del programa Energy Control (ABD) explica que el problema principal no es sólo que ese porcentaje  elevado de las muestras estén adulteradas, sino que lo más frecuente ha sido encontrar por lo menos tres adulterantes distintos en cada muestra analizada. “Algunos de estos adulterantes, como la fenacetina y el levamisol*,  son fármacos retirados del mercado por los elevados efectos secundarios que provocaban en humanos”, argumenta. *(El Levamisol  es un antiparasitario  utilizado en veterinarios).

Además, hay un problema añadido, la cocaína no suele consumirse de forma aislada, sino que suele mezclarse con otras sustancias como el alcohol, por lo que hay que tener en cuenta todas las sustancias implicadas y que a los efectos secundarios de la cocaína, hay que sumarle los de los adulterantes y los de las otras drogas con las que se mezcla.

Mireia Ventura, responsable del servicio de análisis de sustancias de Energy Control, dice que la cocaína adulterada puede acarrear más efectos secundarios: “Por ejemplo las cocaínas cortadas con paracetamol o fenacetina pueden ser tóxicas para el hígado y más si son mezcladas con alcohol. Las que tienen añadido levamisol pueden producir mareos, nauseas y diarreas. Además el consumo de levamisol mantenido en el tiempo puede provocar una bajada importante en el número de glóbulos blancos de la sangre y hacer que la persona consumidora sea más vulnerable a coger infecciones”.

Las lenguas populares dicen que si se analizaran los billetes que circulan por España, la cantidad de restos de cocaína que aparecería es mucho mayor que en el resto de países de Europa. Esto se debe principalmente a que la cocaína es la segunda droga ilegal más consumida después del cannabis,  si dejamos de lado los hipnosedantes.

Es complicado conocer el número exacto de personas que consumen cocaína, pero para hacerse a la idea, se recurren a los datos de drogas decomisadas. El Ministerio del Interior declinó la intención de esta publicación para obtener esos datos. Sin embargo, el Plan Nacional sobre Drogas remitió a InDependientes Digital a consultar el documento publicado por el Instituto Nacional de Estadística o el Observatorio Español de Drogas. Los datos que hay hasta el momento son los relativos al año 2010. Se indica que el número total de decomisos de drogas asciende a 352.141, lo que supone un 9’4% menos que el año anterior. De esa cifra se deriva un 82’6% pertenecientes a decomisos de cannabis frente a un 12’2% de cocaína. Cabe destacar que en las próximas semanas se publicarán los datos relativos al 2011.

LAS HOJAS DE COCA

hoja-de-coca1La cocaína que consume un joven como Antonio el fin de semana dista mucho de los orígenes. Al igual que ocurre con otras drogas, no se empieza a consumir en los años 80, sino que viene de muchos siglos atrás. Los indígenas de América del Sur y las culturas asiáticas ya experimentaron con ella.

Lo explica la coordinadora de ABD: “Cuando se mastican las hojas de coca se extraen todos los alcaloides, principios activos de la planta, a concentraciones bajas. La absorción de estos alcaloides, entre ellos la cocaína, es lenta, sostenida y mantenida a lo largo del día. En cambio la cocaína que esnifa un joven un fin de semana, se ha extraído y purificado de la planta por procesos químicos”. La concentración de esta cocaína, aunque esté adulterada es mucho mayor que la que se extrae mascando hojas de coca. Además la vía esnifada implica que los efectos aparecen al poco rato de haberla consumido y desaparecen rápidamente. Los efectos duran entre 30 y 45 minutos, si bien la estimulación puede alargarse durante más tiempo.

Antonio sigue consumiendo cada fin de semana. La cocaína tiene un alto poder adictivo. Con el tiempo se está quedando sin amigos, sin familia, sin trabajo, sin vida.

Para más información:

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Estimulantes

Amador Calafat (imagen extraída de eldiariomontanes.es)

Prevención. Entrevista a Amadro Calafat

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El Crack como derivado de la cocaína

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Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy y el periódico 'Aquí en Alcoy'. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud.

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Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy y el periódico 'Aquí en Alcoy'. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud.
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