Entrevistas

Juego patológico o ludopatía II

Tratamiento

ludopatia2En el Hospital Universitario de Bellvitge se ha creado un protocolo para tratar a los enfermos de juego patológico. El tratamiento de elección en esta clínica es un tratamiento psicológico de orientación cognitivo-conductual. Se utiliza como terapia única, aunque si se presentan trastornos comórbidos, se puede combinar con fármacos. Asimismo, el centro ofrece distintas modalidades de tratamientos dependiendo de las características del paciente. “En aquellos casos en los que sólo hay problemas de juego y que no hay otros trastornos comórbidos asociados ni otras complicaciones y que, además, el paciente tiene buena conciencia de trastorno y buena motivación para resolver el problema, la terapia grupal es la más eficaz”, explica Jiménez.

Tratamiento

En el Hospital Universitario de Bellvitge se ha creado un protocolo para tratar a los enfermos de juego patológico. El tratamiento de elección en esta clínica es un tratamiento psicológico de orientación cognitivo-conductual. Se utiliza como terapia única, aunque si se presentan trastornos comórbidos, se puede combinar con fármacos. Asimismo, el centro ofrece distintas modalidades de tratamientos dependiendo de las características del paciente. “En aquellos casos en los que sólo hay problemas de juego y que no hay otros trastornos comórbidos asociados ni otras complicaciones y que, además, el paciente tiene buena conciencia de trastorno y buena motivación para resolver el problema, la terapia grupal es la más eficaz”, explica Jiménez. Esta terapia tiene una duración de diez sesiones con una frecuencia semanal en la primera fase. Después, se pasa a una fase de seguimiento durante los dos años posteriores a la finalización del tratamiento y se efectúa una visita de control al mes de haber acabado el tratamiento, a los tres meses, a los seis meses, a los doce meses y a los veinticuatro meses. En total, el proceso le lleva al paciente dos años y cuatro meses más el mes inicial en el que se realiza la primera visita que incluye una exploración psicológica exhaustiva y una sesión para discutir resultados y valorar cuál es el tratamiento más indicado para el paciente. Si éste llega al centro sin motivación, instado por sus familiares y amigos, se ha de dedicar las primeras sesiones a la entrevista motivacional para mejorar esa actitud del paciente. En este caso, se tiene una intervención individual que posee la misma frecuencia de sesiones, las mismas características, pero a nivel individual. Igualmente, si el paciente presenta otro trastorno mental como, por ejemplo, esquizofrenia, se debe hacer un ajuste del programa en sesiones individualizadas. Igualmente, los pacientes que presentan otras adicciones a sustancias también acuden a sesiones individuales. Este centro persigue la abstinencia total del juego.

En el tratamiento de la ludopatía, las asociaciones tienen un papel fundamental. En la Comunidad Valenciana, las UCAs son las encargadas de tratar a todo tipo de adictos. “Tratamos ludopatía escasamente” en la UCA de Catarroja, indica Sánchez Hervas, ya que no son los pacientes que más suelen acudir a estos centros. Como explica Máximo Gutiérrez, presidente de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), “en la cantera de servicios que el gobierno tiene concertado en el tema de la ludopatía, teóricamente todas las Comunidades Autónomas deberían tener protocolos de actuación hacia esta enfermedad”, pero, en la práctica, se observan una serie de carencias en el servicio que se proporciona. Como comenta Gutiérrez, “mientras que no cambie la sociedad a un jugador no se le puede pedir que se vaya a un centro por las mañanas una o dos veces por semana para el tratamiento de ludopatía”, ya que, cuando en el trabajo su jefe y sus compañeros supieran el motivo de su ausencia, empezarían a tener desconfianza. Además, el tratamiento que se ofrece en muchos de estos centros espacia en exceso las sesiones, pudiendo pasar uno o dos meses entre una sesión y otra,  En ese periodo, “a cualquier ludópata le da tiempo a arruinarse”, especifica el presidente de FEJAR. De esta manera, en palabras de Gutiérrez, “el éxito que tienen las asociaciones es que el tratamiento es más continuado, más frecuente y más especializado. En el 80% del programa de las asociaciones que componen la federación sólo se trata la ludopatía. Además, el horario que tienen es por la tarde o por la noche”, por lo que se adaptan más a las posibilidades del enfermo.

Actualmente en la provincia de Alicante se pueden encontrar dos asociaciones de ludopatía: Asociación de Jugadores Rehabilitados Nueva Vida y la Asociación Vida Libre para la Ayuda a Afectados por la Ludopatía. En la asociación Nueva Vida, el objetivo que se pretende conseguir con el tratamiento de ludopatía es la abstinencia total del juego, sobre todo al juego que la persona tenga la conducta problema (el 80% de los tratados son adictos a las máquinas tragaperras, señala la psicóloga de la asociación Francisca Doménech). No obstante, sí se les ofrece a los pacientes la posibilidad de un juego controlado. En este centro, primero se realizan unas sesiones individuales con el jugador y un familiar (es preferible que el paciente venga acompañado). Así, se le pasan unos cuestionarios para detectar depresión, ansiedad, trastornos de personalidad, etc. Y, posteriormente, se inicia la terapia cognitivo-conductual en grupo. “Empezamos por grupos cerrados dirigidos por mí y vamos trabajando primero motivación y conciencia de problema y, después, relajación y exposiciones al juego, primeramente en imaginario y luego en vivo”, señala la psicóloga. También se pretende buscar un cambio cognitivo en cuanto a saber manejar el dinero y economizar. También se trabaja la prevención de recaídas. Últimamente, Doménech está observando que se producen más recaídas durante el tratamiento, algo que ella prefiere, ya que, si se producen cuando ya ha acabado el tratamiento, es más difícil retomarlo.

Asimismo, el tratamiento proporcionado a hombres y mujeres en esta asociación también varía. Así, la psicóloga afirma que mientras que en el hombre es recomendable que todo su entorno conozca el problema que padece, las mujeres están más estigmatizadas y, por eso, “no hace falta informar porque seguramente se lo cuente a su suegra o a su cuñado y van a hacerle más daño que a ayudarla”. Igualmente, las mujeres suelen llegar a Nueva Vida con una patología asociada anteriormente como, por ejemplo, depresión o ansiedad. Esta asociación no cuenta con médico, pero posee mucho contacto con las UCAs de Elda y de Villena y ellos les proporcionan la medicación, en el caso de que el paciente la necesite. Es habitual que el jugador patológico también fume o beba (no hay que olvidar que en los locales donde su juega también se bebe. Además, el alcohol desinhibe al individuo y le hace perder el control antes). Así, si el paciente también es adicto a otra sustancia, la psicóloga le informa de los servicios de la UCA que, muchas veces se encargan de hacer los controles de orina, etc., aunque prefiere que el tratamiento psicológico se haga en la misma asociación.

En Murcia, la Asociación Murciana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ASMUJER) efectúa terapias de grupo dirigidas por psicólogos. El tratamiento comienza con una consulta previa con el psicólogo y con la realización de tests para conocer al paciente. En otra consulta posterior se realiza una entrega de resultados y, a partir de ahí, se empieza con una consulta semanal. Cuando el psicólogo lo considera oportuno, se le propone al paciente participar en la terapia grupal. Cuando acaba esta fase del tratamiento, se le hace un seguimiento trimestral y semestral y, a los cinco años de iniciar el tratamiento, se le da el alta. La particularidad de esta asociación es que proporciona un tratamiento con caballos también. “La terapia con animales requiere que el paciente se ocupe del caballo como si fuera suyo. Lo cuida, lo ducha, lo cepilla y montar a caballo produce un funcionamiento muscular que despeja la mente y hace que, en algunos casos, la autoestima se eleve”, explica Francisco Pizcueta, presidente de la asociación. En estas terapias, también se incluye a los familiares del ludópata, sobre todo a los hijos, ya que éstos también están afectados por la patología de su familiar. Asimismo, Pizcueta ha visto un incremento de jóvenes de entre trece y catorce años con problemas de juego en la asociación provocado, en muchos casos, por el fácil acceso que se puede tener a través de Internet. Así, el presidente de esta asociación se muestra escéptico con respecto a la nueva ley de juego que pretende controlar precisamente esta clase de juego.

En 1988, la Asociación Cordobesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ACOJER) fue la primera en comenzar a tratar a los jugadores patológicos en España. “En el ’88 éramos locos”, rememora Salvador Secilla, presidente de ACOJER. Ésta surgió por iniciativa de cuarenta y cinco miembros afectados por la ludopatía a partir de la Asociación Cordobesa de Alcohólicos Liberados (ACALI). Actualmente, entre familiares y enfermos, atiende a unas trescientas personas. El tratamiento que se les proporciona se divide en tres fases: terapia de iniciación, de seguimiento y de mantenimiento. En la primera fase, se habla más del juego, se intenta desculpabilizarlo haciéndole entender que la ludopatía es una enfermedad y no un vicio. La segunda fase se centra más en recuperar a la familia. En la tercera fase, se pretende que el enfermo “no olvide nunca lo que ha sido”, explica Secilla. En su opinión, actualmente, hay una menor estigmatización del ludópata. “El jugador patológico viene antes a la asociación. Antes la media de edad era de 45 a 50 años y ahora los tenemos de unos 25 a 35 años”.

ludopatia400La Asociación Dombenitense de Ayuda al Toxicómano (ADAT) en Extremadura puso en marcha su programa de ludopatía en febrero de 2006. “Llevamos a cabo un programa ambulatorio para tratar el problema del juego patológico”, explica Joaquín Cabrera, trabajador social de la asociación. “En unas primeras fases  individuales evaluamos la situación del enfermo e intentamos conseguir el objetivo de la abstinencia del usuario. Posteriormente pasan a una fase grupal con grupos de autoayuda siempre dirigidos por profesionales donde se va a afianzando la abstinencia, se consolida la deshabituación a la conducta de juego y se imparten una serie de seminarios formativos para dar a conocer algunos aspectos relacionados con la ludopatía”, comenta Cabrera. El programa es llevado a cabo por una psicóloga y por el trabajador social y, actualmente, tratan a un grupo de iniciados, a uno de maduración y a otro de seguimiento. Los pacientes acuden a la consulta una vez por semana durante un año y, después, pasan a una fase de seguimiento (tienen una cita en el centro al mes de dejar el tratamiento, a los tres meses, a los seis meses y al año). Este centro también trata adicciones a otras sustancias, pero en el caso de que se detecte que el jugador patológico las toma, será tratado de esta adicción fuera del programa de ludopatía.

En Extremadura, también se encuentra la Comunidad Terapéutica “La Garrovilla” en Mérida que funciona como tal desde 1986. En este caso, no se trata en exclusiva a pacientes que padecen ludopatía. “No existen unas indicaciones claras de régimen de internado, salvo que exista junto a la ludopatía algún trastorno de sustancias o algún problema psiquiátrico asociado”, explica Urbano Vázquer, director de este centro. No obstante, también ayudan a los enfermos que lleguen a la comunidad con problemas de ludopatía, aunque, dependiendo del caso, se busca una abstinencia total o un juego controlado.

“Es una comunidad de hombres y mujeres que se reúnen para tratar la adicción al juego. Es totalmente gratis y no hay terapeutas. Somos personas con problemas de juego que nos reunimos y compartimos experiencias para no jugar”, comenta Francisco (nombre ficticio), miembro desde hace catorce años de Jugadores Anónimos. “El único requisito que se pide es que uno diga que quiere dejar de jugar”, prosigue, aunque nadie controla si vuelve la persona vuelve a jugar. Así, el grupo no lleva ningún tipo de estadística o control de los asistentes y es el mismo grupo el que decide cuántas sesiones quiere tener a la semana. Igual que Alcohólicos Anónimos, este grupo también posee doce pasos para la recuperación y doce tradiciones. Los primeros sirven para que la persona haga un cambio en su propio carácter y los segundos para que haya un mantenimiento del grupo. “Es un programa espiritual, lo que no quiere decir que sea religioso, sino que dentro de este programa caben todas las confesiones”, explica Francisco. Jugadores Anónimos es un grupo de autoayuda donde los asistentes a las reuniones comparten sus experiencias y eso les permite recuperarse.

Además de los grupos de autoayuda y el tratamiento cognitivo-conductual, se ha tratado de crear un tratamiento farmacológico. “Se ha planteado la idea de suministrar fármacos para inhibir zonas cerebrales que pueden estar comprometidas en la búsqueda del placer que genera el juego. Al respecto considero que puede ser de ayuda cuando la persona se encuentra en un estado crítico y por más que lo intente, su voluntad es incapaz de no ceder a las tentaciones del juego. El efecto de muchos fármacos puede ser adormecimiento o disminución de apetencias y se debe tener claro con ayuda del profesional psiquiátrico las posibles consecuencias que pueda tener”, comenta Muñoz. Igualmente, Domínguez señala que un tratamiento eficaz para la ludopatía sería un tratamiento principalmente de psicoterapia (profesional) combinado con terapia de autoayuda (asociativo). No obstante en algunos casos se requiere tratamiento farmacológico de la familia de los antiepilépticos para el control de los impulsos. Así mismo, como en las primeras etapas del tratamiento es normal encontrar trastornos del estado de ánimo, podría necesitarse antidepresivos o ansiolíticos”.

FEJAR
Avda. Avenida Constitución, 27, entresuelo A Villena (Alicante) 900 200 225/636614211 (presidencia)

  • LUDOPATIA ANDALUCIA:
    ACOJER Abderramán, III- 3º. Córdoba. 957-401449
    AGRAJER Álvaro de Bazán, 17 1º. Granada. 958-220914
    AONUJER Daniel Vázquez Díaz, Local 1 bis. Huelva 955-285078
    ASEJER Cruz de Campo, s/n. Sevilla. 95-4584506
    FAJER Enrique Mensauge, 9º-A. Sevilla. 95-4282653
    AMALAJER Santa Lucía, 1. Málaga. 952-217617
    INDALAJER Dr. Gregorio Marañón, 37.ent. Local 22. Almería 951-224488
  • LUDOPATIA ARAGÓN:
    AZAJER Plaza de la Seo, 6. 3º. Local 40 Zaragoza
    e-mail: azajer@interbook.net 976-446490
    AZAJER Pº lucas Mallada, s/n (Antiguo Hospital Provincial)
    e-mail: azajer@interbook.net 974-231588
  • LUDOPATIA ASTURIAS:
    AJARO Fray Ceferino, 34. Oviedo. 985-225540
  • LUDOPATIA CATALUÑA
    ABATAL Avda. Meridiana, 338. Barcelona. 93-31140202
  • CLUDOPATIA ASTILLA Y LEÓN:
    ABAJ Cruz Roja, s/n. Burgos. 947-212311
    AJARPA Modesto La Fuente, 15. Palencia 988-724100
    AJUPARELE Viriato, 16. León. 987-221934
    AJUPAREVA Felipe II, s/n. Valladolid. 983-353027
    AZAJAR San Atilano, 6, 4ºB. Zamora. 988-5311040
  • LUDOPATIA COMUNIDAD DE MADRID:
    ALEJER Rioja, 102-104. Leganés. Madrid. 91-6885268
    AMAJER García Noblejas, 49. Madrid. 91-3270604
  • LUDOPATIA COMUNIDAD VALENCIANA:
    AVL Avenida. Maissonnave, 3. 03003 Alicante 96-6377779
    NUEVA VIDA Avenida Constitución, 27, entresuelo A Villena (Alicante) 96-5806208
  • LUDOPATIA EXTREMADURA:
    AEXEJER Lope de Vega, 8 2ºB. Villafranca de Barros, Badajoz 924-525971
  • LUDOPATIA GALICIA:
    AGAJA Pí y Margall, 109. Vigo. Pontevedra. 986-236766
    AGALURE Monte das Moas, 15. Coruña. 981-136102
  • LUDOPATIA MURCIA:
    ASMUJER Mateos, 1, 5º. Murcia 968-257693

Esta terapia tiene una duración de diez sesiones con una frecuencia semanal en la primera fase. Después, se pasa a una fase de seguimiento durante los dos años posteriores a la finalización del tratamiento y se efectúa una visita de control al mes de haber acabado el tratamiento, a los tres meses, a los seis meses, a los doce meses y a los veinticuatro meses. En total, el proceso le lleva al paciente dos años y cuatro meses más el mes inicial en el que se realiza la primera visita que incluye una exploración psicológica exhaustiva y una sesión para discutir resultados y valorar cuál es el tratamiento más indicado para el paciente. Si éste llega al centro sin motivación, instado por sus familiares y amigos, se ha de dedicar las primeras sesiones a la entrevista motivacional para mejorar esa actitud del paciente. En este caso, se tiene una intervención individual que posee la misma frecuencia de sesiones, las mismas características, pero a nivel individual. Igualmente, si el paciente presenta otro trastorno mental como, por ejemplo, esquizofrenia, se debe hacer un ajuste del programa en sesiones individualizadas. Igualmente, los pacientes que presentan otras adicciones a sustancias también acuden a sesiones individuales. Este centro persigue la abstinencia total del juego.

En el tratamiento de la ludopatía, las asociaciones tienen un papel fundamental. En la Comunidad Valenciana, las UCAs son las encargadas de tratar a todo tipo de adictos. “Tratamos ludopatía escasamente” en la UCA de Catarroja, indica Sánchez Hervas, ya que no son los pacientes que más suelen acudir a estos centros. Como explica Máximo Gutiérrez, presidente de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), “en la cantera de servicios que el gobierno tiene concertado en el tema de la ludopatía, teóricamente todas las Comunidades Autónomas deberían tener protocolos de actuación hacia esta enfermedad”, pero, en la práctica, se observan una serie de carencias en el servicio que se proporciona. Como comenta Gutiérrez, “mientras que no cambie la sociedad a un jugador no se le puede pedir que se vaya a un centro por las mañanas una o dos veces por semana para el tratamiento de ludopatía”, ya que, cuando en el trabajo su jefe y sus compañeros supieran el motivo de su ausencia, empezarían a tener desconfianza. Además, el tratamiento que se ofrece en muchos de estos centros espacia en exceso las sesiones, pudiendo pasar uno o dos meses entre una sesión y otra,  En ese periodo, “a cualquier ludópata le da tiempo a arruinarse”, especifica el presidente de FEJAR. De esta manera, en palabras de Gutiérrez, “el éxito que tienen las asociaciones es que el tratamiento es más continuado, más frecuente y más especializado. En el 80% del programa de las asociaciones que componen la federación sólo se trata la ludopatía. Además, el horario que tienen es por la tarde o por la noche”, por lo que se adaptan más a las posibilidades del enfermo.

Actualmente en la provincia de Alicante se pueden encontrar dos asociaciones de ludopatía: Asociación de Jugadores Rehabilitados Nueva Vida y la Asociación Vida Libre para la Ayuda a Afectados por la Ludopatía. En la asociación Nueva Vida, el objetivo que se pretende conseguir con el tratamiento de ludopatía es la abstinencia total del juego, sobre todo al juego que la persona tenga la conducta problema (el 80% de los tratados son adictos a las máquinas tragaperras, señala la psicóloga de la asociación Francisca Doménech). No obstante, sí se les ofrece a los pacientes la posibilidad de un juego controlado. En este centro, primero se realizan unas sesiones individuales con el jugador y un familiar (es preferible que el paciente venga acompañado). Así, se le pasan unos cuestionarios para detectar depresión, ansiedad, trastornos de personalidad, etc. Y, posteriormente, se inicia la terapia cognitivo-conductual en grupo. “Empezamos por grupos cerrados dirigidos por mí y vamos trabajando primero motivación y conciencia de problema y, después, relajación y exposiciones al juego, primeramente en imaginario y luego en vivo”, señala la psicóloga. También se pretende buscar un cambio cognitivo en cuanto a saber manejar el dinero y economizar. También se trabaja la prevención de recaídas. Últimamente, Doménech está observando que se producen más recaídas durante el tratamiento, algo que ella prefiere, ya que, si se producen cuando ya ha acabado el tratamiento, es más difícil retomarlo.

Asimismo, el tratamiento proporcionado a hombres y mujeres en esta asociación también varía. Así, la psicóloga afirma que mientras que en el hombre es recomendable que todo su entorno conozca el problema que padece, las mujeres están más estigmatizadas y, por eso, “no hace falta informar porque seguramente se lo cuente a su suegra o a su cuñado y van a hacerle más daño que a ayudarla”. Igualmente, las mujeres suelen llegar a Nueva Vida con una patología asociada anteriormente como, por ejemplo, depresión o ansiedad. Esta asociación no cuenta con médico, pero posee mucho contacto con las UCAs de Elda y de Villena y ellos les proporcionan la medicación, en el caso de que el paciente la necesite. Es habitual que el jugador patológico también fume o beba (no hay que olvidar que en los locales donde su juega también se bebe. Además, el alcohol desinhibe al individuo y le hace perder el control antes). Así, si el paciente también es adicto a otra sustancia, la psicóloga le informa de los servicios de la UCA que, muchas veces se encargan de hacer los controles de orina, etc., aunque prefiere que el tratamiento psicológico se haga en la misma asociación.

En Murcia, la Asociación Murciana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ASMUJER) efectúa terapias de grupo dirigidas por psicólogos. El tratamiento comienza con una consulta previa con el psicólogo y con la realización de tests para conocer al paciente. En otra consulta posterior se realiza una entrega de resultados y, a partir de ahí, se empieza con una consulta semanal. Cuando el psicólogo lo considera oportuno, se le propone al paciente participar en la terapia grupal. Cuando acaba esta fase del tratamiento, se le hace un seguimiento trimestral y semestral y, a los cinco años de iniciar el tratamiento, se le da el alta. La particularidad de esta asociación es que proporciona un tratamiento con caballos también. “La terapia con animales requiere que el paciente se ocupe del caballo como si fuera suyo. Lo cuida, lo ducha, lo cepilla y montar a caballo produce un funcionamiento muscular que despeja la mente y hace que, en algunos casos, la autoestima se eleve”, explica Francisco Pizcueta, presidente de la asociación. En estas terapias, también se incluye a los familiares del ludópata, sobre todo a los hijos, ya que éstos también están afectados por la patología de su familiar. Asimismo, Pizcueta ha visto un incremento de jóvenes de entre trece y catorce años con problemas de juego en la asociación provocado, en muchos casos, por el fácil acceso que se puede tener a través de Internet. Así, el presidente de esta asociación se muestra escéptico con respecto a la nueva ley de juego que pretende controlar precisamente esta clase de juego.

En 1988, la Asociación Cordobesa de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ACOJER) fue la primera en comenzar a tratar a los jugadores patológicos en España. “En el ’88 éramos locos”, rememora Salvador Secilla, presidente de ACOJER. Ésta surgió por iniciativa de cuarenta y cinco miembros afectados por la ludopatía a partir de la Asociación Cordobesa de Alcohólicos Liberados (ACALI). Actualmente, entre familiares y enfermos, atiende a unas trescientas personas. El tratamiento que se les proporciona se divide en tres fases: terapia de iniciación, de seguimiento y de mantenimiento. En la primera fase, se habla más del juego, se intenta desculpabilizarlo haciéndole entender que la ludopatía es una enfermedad y no un vicio. La segunda fase se centra más en recuperar a la familia. En la tercera fase, se pretende que el enfermo “no olvide nunca lo que ha sido”, explica Secilla. En su opinión, actualmente, hay una menor estigmatización del ludópata. “El jugador patológico viene antes a la asociación. Antes la media de edad era de 45 a 50 años y ahora los tenemos de unos 25 a 35 años”.

La Asociación Dombenitense de Ayuda al Toxicómano (ADAT) en Extremadura puso en marcha su programa de ludopatía en febrero de 2006. “Llevamos a cabo un programa ambulatorio para tratar el problema del juego patológico”, explica Joaquín Cabrera, trabajador social de la asociación. “En unas primeras fases  individuales evaluamos la situación del enfermo e intentamos conseguir el objetivo de la abstinencia del usuario. Posteriormente pasan a una fase grupal con grupos de autoayuda siempre dirigidos por profesionales donde se va a afianzando la abstinencia, se consolida la deshabituación a la conducta de juego y se imparten una serie de seminarios formativos para dar a conocer algunos aspectos relacionados con la ludopatía”, comenta Cabrera. El programa es llevado a cabo por una psicóloga y por el trabajador social y, actualmente, tratan a un grupo de iniciados, a uno de maduración y a otro de seguimiento. Los pacientes acuden a la consulta una vez por semana durante un año y, después, pasan a una fase de seguimiento (tienen una cita en el centro al mes de dejar el tratamiento, a los tres meses, a los seis meses y al año). Este centro también trata adicciones a otras sustancias, pero en el caso de que se detecte que el jugador patológico las toma, será tratado de esta adicción fuera del programa de ludopatía.

En Extremadura, también se encuentra la Comunidad Terapéutica “La Garrovilla” en Mérida que funciona como tal desde 1986. En este caso, no se trata en exclusiva a pacientes que padecen ludopatía. “No existen unas indicaciones claras de régimen de internado, salvo que exista junto a la ludopatía algún trastorno de sustancias o algún problema psiquiátrico asociado”, explica Urbano Vázquer, director de este centro. No obstante, también ayudan a los enfermos que lleguen a la comunidad con problemas de ludopatía, aunque, dependiendo del caso, se busca una abstinencia total o un juego controlado.

“Es una comunidad de hombres y mujeres que se reúnen para tratar la adicción al juego. Es totalmente gratis y no hay terapeutas. Somos personas con problemas de juego que nos reunimos y compartimos experiencias para no jugar”, comenta Francisco (nombre ficticio), miembro desde hace catorce años de Jugadores Anónimos. “El único requisito que se pide es que uno diga que quiere dejar de jugar”, prosigue, aunque nadie controla si vuelve la persona vuelve a jugar. Así, el grupo no lleva ningún tipo de estadística o control de los asistentes y es el mismo grupo el que decide cuántas sesiones quiere tener a la semana. Igual que Alcohólicos Anónimos, este grupo también posee doce pasos para la recuperación y doce tradiciones. Los primeros sirven para que la persona haga un cambio en su propio carácter y los segundos para que haya un mantenimiento del grupo. “Es un programa espiritual, lo que no quiere decir que sea religioso, sino que dentro de este programa caben todas las confesiones”, explica Francisco. Jugadores Anónimos es un grupo de autoayuda donde los asistentes a las reuniones comparten sus experiencias y eso les permite recuperarse.

Además de los grupos de autoayuda y el tratamiento cognitivo-conductual, se ha tratado de crear un tratamiento farmacológico. “Se ha planteado la idea de suministrar fármacos para inhibir zonas cerebrales que pueden estar comprometidas en la búsqueda del placer que genera el juego. Al respecto considero que puede ser de ayuda cuando la persona se encuentra en un estado crítico y por más que lo intente, su voluntad es incapaz de no ceder a las tentaciones del juego. El efecto de muchos fármacos puede ser adormecimiento o disminución de apetencias y se debe tener claro con ayuda del profesional psiquiátrico las posibles consecuencias que pueda tener”, comenta Muñoz. Igualmente, Domínguez señala que un tratamiento eficaz para la ludopatía sería un tratamiento principalmente de psicoterapia (profesional) combinado con terapia de autoayuda (asociativo). No obstante en algunos casos se requiere tratamiento farmacológico de la familia de los antiepilépticos para el control de los impulsos. Así mismo, como en las primeras etapas del tratamiento es normal encontrar trastornos del estado de ánimo, podría necesitarse antidepresivos o ansiolíticos”.

FEJAR
Avda. Avenida Constitución, 27, entresuelo A Villena (Alicante) 900 200 225/636614211 (presidencia)

  • LUDOPATIA ANDALUCIA:
    ACOJER Abderramán, III- 3º. Córdoba. 957-401449
    AGRAJER Álvaro de Bazán, 17 1º. Granada. 958-220914
    AONUJER Daniel Vázquez Díaz, Local 1 bis. Huelva 955-285078
    ASEJER Cruz de Campo, s/n. Sevilla. 95-4584506
    FAJER Enrique Mensauge, 9º-A. Sevilla. 95-4282653
    AMALAJER Santa Lucía, 1. Málaga. 952-217617
    INDALAJER Dr. Gregorio Marañón, 37.ent. Local 22. Almería 951-224488
  • LUDOPATIA ARAGÓN:
    AZAJER Plaza de la Seo, 6. 3º. Local 40 Zaragoza
    e-mail: azajer@interbook.net 976-446490
    AZAJER Pº lucas Mallada, s/n (Antiguo Hospital Provincial)
    e-mail: azajer@interbook.net 974-231588
  • LUDOPATIA ASTURIAS:
    AJARO Fray Ceferino, 34. Oviedo. 985-225540
  • LUDOPATIA CATALUÑA
    ABATAL Avda. Meridiana, 338. Barcelona. 93-31140202
  • CLUDOPATIA ASTILLA Y LEÓN:
    ABAJ Cruz Roja, s/n. Burgos. 947-212311
    AJARPA Modesto La Fuente, 15. Palencia 988-724100
    AJUPARELE Viriato, 16. León. 987-221934
    AJUPAREVA Felipe II, s/n. Valladolid. 983-353027
    AZAJAR San Atilano, 6, 4ºB. Zamora. 988-5311040
  • LUDOPATIA COMUNIDAD DE MADRID:
    ALEJER Rioja, 102-104. Leganés. Madrid. 91-6885268
    AMAJER García Noblejas, 49. Madrid. 91-3270604
  • LUDOPATIA COMUNIDAD VALENCIANA:
    AVL Avenida. Maissonnave, 3. 03003 Alicante 96-6377779
    NUEVA VIDA Avenida Constitución, 27, entresuelo A Villena (Alicante) 96-5806208
  • LUDOPATIA EXTREMADURA:
    AEXEJER Lope de Vega, 8 2ºB. Villafranca de Barros, Badajoz 924-525971
  • LUDOPATIA GALICIA:
    AGAJA Pí y Margall, 109. Vigo. Pontevedra. 986-236766
    AGALURE Monte das Moas, 15. Coruña. 981-136102
  • LUDOPATIA MURCIA:
    ASMUJER Mateos, 1, 5º. Murcia 968-257693

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