Entrevistas

Entrevista a Fina Mas, coordinadora en Proyecto Hombre


IMG_3623Fina Mas es coordinadora en Proyecto Hombre de Alicante. En la siguiente entrevista  cuenta su experiencia y trabajo diario. El valor de la solidaridad como máxima. El cambio y la reinserción como objetivo.

Pregunta. ¿Cuál es su misión aquí?

Respuesta. Coordinar a los terapeutas. En un principio es velar porque haya un buen clima y un orden adecuado.

P. ¿Qué dificultades se encuentra?

R. La principal dificultad es la dinámica, al estar trabajando con personas. Todo puede estar como una balsa de aceite, todo controlado y estructurado y de repente hay una persona que coge un ataque de ansiedad, que tiene un conflicto o que se quiere ir porque echa de menos a su familia, o se ha enfadado con su compañero, o no quiere hacer el turno, etc. Entonces, hay muchos imprevistos en el día a día. Esa es principalmente la dificultad. Es un trabajo muy bonito porque vas viendo cómo la persona evoluciona, va creciendo, va superando las dificultades… pero también es difícil por esos imprevistos.

P. ¿Cómo se gestionan en el día a día esas dificultades?

IMG_3623Fina Mas es coordinadora en Proyecto Hombre de Alicante. En la siguiente entrevista  cuenta su experiencia y trabajo diario. El valor de la solidaridad como máxima. El cambio y la reinserción como objetivo.

Pregunta. ¿Cuál es su misión aquí?

Respuesta. Coordinar a los terapeutas. En un principio es velar porque haya un buen clima y un orden adecuado.

P. ¿Qué dificultades se encuentra?

R. La principal dificultad es la dinámica, al estar trabajando con personas. Todo puede estar como una balsa de aceite, todo controlado y estructurado y de repente hay una persona que coge un ataque de ansiedad, que tiene un conflicto o que se quiere ir porque echa de menos a su familia, o se ha enfadado con su compañero, o no quiere hacer el turno, etc. Entonces, hay muchos imprevistos en el día a día. Esa es principalmente la dificultad. Es un trabajo muy bonito porque vas viendo cómo la persona evoluciona, va creciendo, va superando las dificultades… pero también es difícil por esos imprevistos.

P. ¿Cómo se gestionan en el día a día esas dificultades?

R. Con imprevistos que hay que solucionar con paz y tranquilidad. Intentar relajar a la persona para que sea capaz de ver las alternativas y las posibilidades.

P. ¿Cómo son las relaciones entre los chicos y las chicas?

R. Los enamoramientos surgen. Los que están aquí son dependientes a las sustancias, entonces cuando ésta deja de estar, buscan dependientes afectivos. Eso también tiene que trabajarse y hacerles ver para qué han venido aquí, en qué les dificulta empezar una relación, etc. para que sean capaces de ver cómo llenan los huecos que deja la sustancia con la fantasía de una pareja. Pero esto es normal, pasa en todas las comunidades, en los institutos también, incluso en las guarderías. (ríe)

“Los que están aquí son dependientes a las sustancias, entonces cuando ésta deja de estar, buscan dependientes afectivos”

P. ¿Cómo es la relación con las familias?

R. Es muy buena. Las familias cuando ven que sus seres queridos ya no se drogan, ya piensan que nosotros hacemos milagros. También es verdad que las familias están tranquilas porque con el tema del paro y las dificultades que hay, al estar en la comunidad la comida y todo está garantizado. También puede ser por el sitio en el que estamos, que hay más dificultad para venir, son personas mayores, que no tienen coche.

P. ¿Qué diferencias hay cuando están aquí internos y cuando ya pasan al centro de día?

R. La comunidad también es una dificultad porque los problemas los tienes fuera, y es cuando salen del centro cuando se vuelven a encontrar con los problemas que les llevaban a consumir. Se encuentran que la seguridad y el control que tenían aquí, cuando salen se tambalea. Se encuentran con los amigos con los que consumían, con el camello que les vendía, etc. Lo bueno es que si han hecho un buen proceso, pues continúan. Es normal que puedan existir cierta crisis.

“La comunidad también es una dificultad porque los problemas los tienes fuera, y es cuando salen del centro cuando se vuelven a encontrar con los problemas que les llevaban a consumir”

P. Comentaba que hay algunos que sufren ataques de ansiedad, ¿Pero qué sucede con los que piensan que a partir de ahora pueden con todo, cómo se les bajan esos aires?

R. Lo que hacemos principalmente nosotros es ayudarles a identificar las situaciones de riesgo. Cuando con los meses ellos empiezan a sentirse fuertes, porque entiendes que son personas que tienen ganas de ponerse a trabajar y de seguir con sus vidas;  esperas que por desgracia muchas veces, tienen que tropezar. Ellos viven en su fantasía, piensan que está todo solucionado y no es así. Las personas tienen que experimentar con las dificultades. Intentamos trasmitir que no es un fracaso sino una oportunidad de darte cuenta de que te has imaginado una serie de cosas que no son reales. No se puede dejar una adicción en 3 meses. Lo que sí se puede es aprender una serie de herramientas para combatir el nerviosismo y saber el motivo (siento vergüenza, quería decirte algo y no te lo he dicho, etc.)

“Intentamos trasmitir que no es un fracaso sino una oportunidad”

P. ¿Para qué sirve este día de convivencia a los que están aquí?

R. Nosotros intentamos trasladar un poco los valores de la solidaridad. También son las altas que a ellos les pueden motivar, de ver gente como ellos que han podido llegar al fin y los ven fenomenal y cuando hablan nos dicen cómo empezaron, que muchas veces pensaban en abandonar. Todo eso a ellos les refuerza y les da esperanza de que pueden llegar también al final del tratamiento, a ellos y a la familia. La familia cuando llega piensa que esto no tiene solución, que su problema es mayor…y ahí reside la importancia de desdramatizar el problema. Es algo que se puede solucionar con el apoyo y el esfuerzo de cada uno.

El tratamiento es voluntario, no puedes obligar a nadie, porque ya ves que aquí las puertas están abiertas, si se quieren ir se pueden ir, y si no quieren hacer nada, no van a hacer nada. Sí que es cierto que en un principio tienen que venir a lo mejor obligados, pero luego es el propio enfermo el que decide estar aquí porque no quiere estar en la calle, y ya no es una obligación de la familia, sino una decisión de ellos. Eso es un cambio, poco a poco van cambiando. Y en muchas ocasiones al principio no quieren venir pero luego cuando llegan y están con sus compañeros, cambian el ‘chip’ y empiezan a verse con esperanzas, con expectativas, etc.

PH ALICANTE

P. ¿Cuál es un poco la trayectoria?

R. Cuando vienen a la acogida, están todos muy desestructurados y hay algunos que no tienen ni las cosas más primarias como ducharse, afeitarse…lo tienen todo muy abandonado a nivel físico, a nivel de relaciones…Por eso el primer trabajo que hacemos es a nivel conductual, empezamos a trabajar la autoestima, la constancia, objetivos muy pequeños pero que empiezan a valorarse, el hecho de estar un día más sin consumir. Empezamos por las cosas más simples para poder llegar a las más complejas. La primera fase es muy sencilla: Llegas, te afeitas, te duchas y te miras al espejo y ya te ves totalmente diferente. La segunda fase va a versar sobre los pensamientos irracionales, prevención de recaídas, la identificación, empezar a identificar las situaciones de riesgo, la comunicación; se trata de un trabajo más a nivel interno. Y la última fase es la de las emociones y sentimientos, aprender a expresar de un modo adecuado lo que sientes, que no esté desproporcionado, que tenga la intensidad de los que sientes sea proporcional a la situación.

R. Con imprevistos que hay que solucionar con paz y tranquilidad. Intentar relajar a la persona para que sea capaz de ver las alternativas y las posibilidades.

P. ¿Cómo son las relaciones entre los chicos y las chicas?

R. Los enamoramientos surgen. Los que están aquí son dependientes a las sustancias, entonces cuando ésta deja de estar, buscan dependientes afectivos. Eso también tiene que trabajarse y hacerles ver para qué han venido aquí, en qué les dificulta empezar una relación, etc. para que sean capaces de ver cómo llenan los huecos que deja la sustancia con la fantasía de una pareja. Pero esto es normal, pasa en todas las comunidades, en los institutos también, incluso en las guarderías. (ríe)

“Los que están aquí son dependientes a las sustancias, entonces cuando ésta deja de estar, buscan dependientes afectivos”

P. ¿Cómo es la relación con las familias?

R. Es muy buena. Las familias cuando ven que sus seres queridos ya no se drogan, ya piensan que nosotros hacemos milagros. También es verdad que las familias están tranquilas porque con el tema del paro y las dificultades que hay, al estar en la comunidad la comida y todo está garantizado. También puede ser por el sitio en el que estamos, que hay más dificultad para venir, son personas mayores, que no tienen coche.

P. ¿Qué diferencias hay cuando están aquí internos y cuando ya pasan al centro de día?

R. La comunidad también es una dificultad porque los problemas los tienes fuera, y es cuando salen del centro cuando se vuelven a encontrar con los problemas que les llevaban a consumir. Se encuentran que la seguridad y el control que tenían aquí, cuando salen se tambalea. Se encuentran con los amigos con los que consumían, con el camello que les vendía, etc. Lo bueno es que si han hecho un buen proceso, pues continúan. Es normal que puedan existir cierta crisis.

“La comunidad también es una dificultad porque los problemas los tienes fuera, y es cuando salen del centro cuando se vuelven a encontrar con los problemas que les llevaban a consumir”

P. Comentaba que hay algunos que sufren ataques de ansiedad, ¿Pero qué sucede con los que piensan que a partir de ahora pueden con todo, cómo se les bajan esos aires?

R. Lo que hacemos principalmente nosotros es ayudarles a identificar las situaciones de riesgo. Cuando con los meses ellos empiezan a sentirse fuertes, porque entiendes que son personas que tienen ganas de ponerse a trabajar y de seguir con sus vidas;  esperas que por desgracia muchas veces, tienen que tropezar. Ellos viven en su fantasía, piensan que está todo solucionado y no es así. Las personas tienen que experimentar con las dificultades. Intentamos trasmitir que no es un fracaso sino una oportunidad de darte cuenta de que te has imaginado una serie de cosas que no son reales. No se puede dejar una adicción en 3 meses. Lo que sí se puede es aprender una serie de herramientas para combatir el nerviosismo y saber el motivo (siento vergüenza, quería decirte algo y no te lo he dicho, etc.)

“Intentamos trasmitir que no es un fracaso sino una oportunidad”

P. ¿Para qué sirve este día de convivencia a los que están aquí?

R. Nosotros intentamos trasladar un poco los valores de la solidaridad. También son las altas que a ellos les pueden motivar, de ver gente como ellos que han podido llegar al fin y los ven fenomenal y cuando hablan nos dicen cómo empezaron, que muchas veces pensaban en abandonar. Todo eso a ellos les refuerza y les da esperanza de que pueden llegar también al final del tratamiento, a ellos y a la familia. La familia cuando llega piensa que esto no tiene solución, que su problema es mayor…y ahí reside la importancia de desdramatizar el problema. Es algo que se puede solucionar con el apoyo y el esfuerzo de cada uno.

El tratamiento es voluntario, no puedes obligar a nadie, porque ya ves que aquí las puertas están abiertas, si se quieren ir se pueden ir, y si no quieren hacer nada, no van a hacer nada. Sí que es cierto que en un principio tienen que venir a lo mejor obligados, pero luego es el propio enfermo el que decide estar aquí porque no quiere estar en la calle, y ya no es una obligación de la familia, sino una decisión de ellos. Eso es un cambio, poco a poco van cambiando. Y en muchas ocasiones al principio no quieren venir pero luego cuando llegan y están con sus compañeros, cambian el ‘chip’ y empiezan a verse con esperanzas, con expectativas, etc.PH ALICANTE

P. ¿Cuál es un poco la trayectoria?

R. Cuando vienen a la acogida, están todos muy desestructurados y hay algunos que no tienen ni las cosas más primarias como ducharse, afeitarse…lo tienen todo muy abandonado a nivel físico, a nivel de relaciones…Por eso el primer trabajo que hacemos es a nivel conductual, empezamos a trabajar la autoestima, la constancia, objetivos muy pequeños pero que empiezan a valorarse, el hecho de estar un día más sin consumir. Empezamos por las cosas más simples para poder llegar a las más complejas. La primera fase es muy sencilla: Llegas, te afeitas, te duchas y te miras al espejo y ya te ves totalmente diferente. La segunda fase va a versar sobre los pensamientos irracionales, prevención de recaídas, la identificación, empezar a identificar las situaciones de riesgo, la comunicación; se trata de un trabajo más a nivel interno. Y la última fase es la de las emociones y sentimientos, aprender a expresar de un modo adecuado lo que sientes, que no esté desproporcionado, que tenga la intensidad de los que sientes sea proporcional a la situación.

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