Red de recursos especializados en drogodependencias. Parte V

Recursos ambulatorios para el tratamiento de personas adultas (II)

Félix Rueda |Psicólogo experto en adicciones.  Fundación Noray Proyecto Hombre Alicante

En relación a los centros ambulatorios que abordan los trastornos adictivos, quedaba pendiente la descripción de los Centros de Día, así como la información correspondiente a los tratamientos que desarrollan, los modelos de intervención y gestión…

Aunque hemos venido mencionando algunas características de los mismos en algunos artículos anteriores, es importante partir de una definición general, que nos ayude a establecer un marco de referencia común a todos los recursos, para, más tarde entrar en detalles y características de algunos de ellos.

¿Qué son?

El Plan Nacional Sobre Drogas, los encuadra dentro de los recursos ambulatorios, si bien no los define como tal.

Para encontrar una definición podemos recurrir a la Junta de Andalucía, que se refiere a ellos específicamente como:

Recursos que “realizan a actividades educativas y ocupacionales para favorecer la incorporación social de los drogodependientes que se encuentren en proceso de deshabituación”.

Por otro lado, encontramos que la Generalitat Valenciana, establece que los centros de día son “aquellos que, en régimen de estancia de día, realizan tratamientos de deshabituación, rehabilitación y reinserción,  mediante terapia psicológica, formativa y  ocupacional, y promueven la participación activa de los pacientes, por un tiempo determinado, con objeto de facilitar su incorporación social”.

Son centros donde se realizan tratamientos de deshabituación, rehabilitación y reinserción

Si nos dirigimos a entidades privadas, un ejemplo de definición lo encontramos en la Fundación Atenea, que define los “Centros de Día” como: “recursos […] que promueven la incorporación social y laboral de personas con problemas de drogodependencias y otras adicciones, a través de itinerarios personalizados de incorporación. De lo que se desprende que uno de los objetivos principales es la inserción de la persona con trastornos adictivos.

Otro ejemplo lo encontramos en Proyecto Hombre (en este caso de León) que ante la apertura de un nuevo centro de día para adolescentes en marzo de 2013, informaba que era un dispositivo: “destinado a abordar desde una perspectiva multidisciplinar y de trabajo integral la situación de conflicto personal, familiar, académico y social de los adolescentes y jóvenes leoneses que cometen actos delictivos por su adicción a las drogas”. Por lo que podemos entender que también se trata a personas con medidas judiciales.

De todo lo anterior podemos concluir que se trata de un recurso ambulatorio tradicional en el circuito de tratamiento de las Adicciones, que desde la implantación de la red especializada se encuentra presente, dando respuesta  a un grupo de personas que, precisando de una intervención de intensidad “media”, pueden compaginar el tratamiento con la vida laboral, familiar y social, incluyendo entre sus objetivos la continuidad de la inserción de la persona con problemas. Este intento de definición no difiere mucho de las que veíamos respecto al global de centros ambulatorios. Esto se debe a que el término “Centros de Día” hace referencia más a un concepto que un dispositivos, es decir, se establece el término para diferenciar los centros ambulatorios entre sí de otros como Café calor, etc., así como para diferenciarlos de las Comunidades Terapéuticas.

¿Qué hacen?

Entre los programas que ofrecen podemos encontrar, por un lado, aquellos que se dirigen a áreas específicas que ayudarían a fomentar la abstinencia reforzando los factores de protección y minimizando factores de riesgo: Habilidades sociales, Comunicación eficaz, Gestión del ocio y el tiempo libre, Manejo y control de la Ansiedad, Estimulación cognitiva…; por otro lado hay recursos que dichos programas los incluyen en un paquete más grande que se complementa con grupos de auto-ayuda (para consultar en qué consisten dirigirse a otros artículos de esta serie o a la serie de distintos tratamientos para el abordaje de las adicciones también publicados en la RevistaIndependientes), intervención familiar, desde un marco bio-psico-socio-laboral.

Los programas pueden estar agrupados por perfil de demanda, en función de diversas variables que podemos establecer en continuos:

mas menos

Así como también se pueden agrupar por sustancias de demanda, siendo los paquetes más intensivos aquellos dirigidos a quienes consumen opiáceos, presentan un perfil de policonsumo o dificultades severas para mantener la abstinencia, frente aquellas personas que pueden mantener la abstinencia con menos dificultades, consumen cocaína y/o alcohol y/o cannabis, cuentan con trabajo o se encuentran realizando una formación reglada, cuentan con una red social no consumidora, etc.

También pueden ofertar servicios de menor exigencia (Mantenimiento con Metadona, entrevistas para motivación al tratamiento, información y asesoramiento…), como ya veíamos en publicaciones anteriores, compartiendo espacio y recursos.

Desarrollo de una dinámica de grupo en el centro de día de la entidad APROVAT Valencia

La modalidad de tratamiento puede ser grupal o individual, según las necesidades de la persona que demanda tratamiento, el programa escogido, etc.

¿En qué horario ofrecen sus servicios?

El horario de atención puede variar, siendo habitual que se encuentren abiertos en la primera mitad del día (consultando páginas web de diferentes recursos encontramos que los horarios de atención se sitúan entre las 8:30h. y las 18:00h.), si bien este horario va dirigido a aquellas personas que no trabajan, o cuya actividad laboral principal es flexible o presenta un horario compatible con las actividades programadas por el centro de tratamiento.

Pero también los hay que se encuentran operativos hasta las 23:00h., dirigiendo, sobre todo, sus actividades de la tarde a personas que presentan un perfil algo más estructurado, y que mantienen el empleo, red social no consumidora, y otras variables consideradas factores de protección.

La ubicación es principalmente urbana, a fin de facilitar la compaginación de la vida diaria con el tratamiento.

Centro de Día de la Fundación Noray Proyecto Hombre en Alicante

¿Cuánto dura?

La duración depende del tipo de tratamiento que se precise, si bien, consultando la información ofrecida por entidades privadas (Proyecto Hombre, Salud y Comunidad, Atenea), los programas de tratamiento estructurados, es decir, los “paquetes” de tratamiento que engloban diferentes programas, suelen durar entre los 6 y los 12 meses, aunque la media parece que se sitúa en torno a los 10 meses.

Cuando se trata de programas en horario de tarde dirigidos a personas que se encuentran algo más estructuradas el tiempo se incrementa hasta los 14-18 meses.

Una última modalidad encuadrada en horario de tarde, la encontramos en el caso de  los programas de inserción/reinserción, orientados a quienes han efectuado un tratamiento previo de Comunidad Terapéutica residencial (en el caso de Proyecto Hombre), u otros casos que han realizado un tratamiento en modalidad ambulatoria y precisan de un acompañamiento orientado a la inserción.

¿Quiénes los gestionan?

Los hay de titularidad pública, gestionados por la propia administración o subcontratados con entidades privadas, y otros creados directamente por entidades privadas.

¿Quiénes componen sus equipos?

Los equipos están compuestos por diferentes profesionales (psicólog@s, trabajador@s sociales, terapeutas ocupacionales, educador@s sociales, insertador@s laborales…), de modo que el plan de actuación y las intervenciones sean lo más completo posible.

¿Cómo se accede?

Pues dependiendo del lugar, puede accederse directamente al recurso, o puede ser precisa una solicitud a través de la red de atención primaria (centro de salud o centro especializado en adicciones de la red pública sanitaria).

Normalmente permiten compartir tratamientos, por ejemplo encontrarse en mantenimiento con metadona y realizar tratamiento en centro de día es posible.

Para saber más:

Proyecto Hombre

Generalitat Valenciana

Junta de Andalucía

 

Lea también:

Red de recursos especializados en drogodependencias. Parte IV Red de recursos especializados en drogodependencias Parte III Red de recursos especializados en drogodependencias. Parte II:

La Prevención Comunitaria: Objetivos, Equipos Técnicos y otras cuestiones vinculadas

La prevención universal y selectiva: Programas y actuaciones

Red de recursos especializados en drogodependencias. Parte I

The following two tabs change content below.
Félix Rueda
Hace 13 años inició su andadura profesional en el ámbito de la prevención e intervención en trastornos adictivos, siempre en el contexto de Proyecto Hombre.Es Licenciado en Psicología por la Universidad de Málaga, Máster en Psicología de la Salud por la Universidad Miguel Hernández, Experto en Drogodependencias por la Universidad Complutense de Madrid, y Técnico en Logopedia por la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía. Así mismo, ha cursado estudios de Filosofía durante 3 años. Actualmente desempeña las funciones de Coordinador de los programas Terapéuticos para adultos, Responsable de Calidad, y a su vez supervisa y coordina uno de los programas de intervención dirigido a personas activas laboralmente que presentan problemas de adicción a Cocaína y/o Alcohol, principalmente, y el programa de reinserción socio-laboral para aquellas personas que han completado un proceso de tratamiento en una Comunidad Terapéutica. Así mismo, es miembro del Observatorio Proyecto Hombre sobre el perfil del drogodependiente, que desarrolla su actividad a nivel nacional. Es profesor invitado (en representación de Proyecto Hombre Alicante) de la Escuela de Formación de la Asociación Proyecto Hombre (Impartiendo la materia: Perfil profesional en Proyecto Hombre, Trabajo y Gestión de Equipos, Potencial Humano del profesional de Proyecto Hombre). Ha participado en numerosas publicaciones, ha sido miembro de la Comisión Nacional de Evaluación de Proyecto Hombre (un Proyecto del Ministerio Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad), hasta su disolución el pasado 2013, y ha intervenido en múltiples foros relacionados con ámbitos afines a los trastornos adictivos. Durante 4 años fue responsable de los programas de prevención indicada para adolescentes y sus familias en Proyecto Hombre Málaga.