La adicción a las drogas como enfermedad

El papel de los medios de comunicación, sea cuál sea su naturaleza, es la de 

10509203-magnified-illustration-with-the-words-mass-media-on-white-backgroundtransmitir a la sociedad informaciones con un carácter riguroso  y serio que ayude al público general a configurar su comprensión sobre el contexto cultural en el que se desenvuelve. Hemos intentado plasmar en cada uno de los reportajes de este número 0, la importancia que tienen los medios en la correcta comprensión del entorno del drogodependiente, más allá de los simples datos. Y se ha podido observar cómo los medios, en general, sesgan sus informaciones plasmando solo aquella parte de denuncia social, que si bien es importante destacar, no es la única existente. De modo que se olvidan de la parte del prisma, que es más importante, que detrás de cada adicción hay no una, sino muchas personas afectadas en situación de vulnerabilidad y que por tanto las informaciones que se difunden deben ser del todo rigurosas y correctamente tratadas, intentando alejarse lo máximo posible del sensacionalismo y la estigmatización.

Es importante por supuesto destacar, los recortes que se han producido en materia de drogas como consecuencia de la crisis económica  con la implantación de las medidas de austeridad  por parte del nuevo gobierno. Unos recortes que ponen en riesgo el tratamiento de  alrededor de unas 100.000 personas enfermas, según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Pero más allá de los simples datos numéricos, tal vez seria interesante plantear nuevos modos de enfocar las informaciones, recurriendo tal vez a los que principalmente van a sufrir esos recortes y viendo cómo puede cambiar sus vidas como consecuencia de ello. Este es solo uno de los aspectos a tener en cuenta entre los miles de enfoques diarios que podemos ver plasmados en las hojas de los periódicos, las pantallas de televisión, las ondas de radio  o los sitios web. Una realidad que debería contribuir a normalizar el tema de las drogodependencias como se ha conseguido normalizar otras enfermedades como la diabetes. Y afrontar la realidad como lo que es, el alcoholismo o cualquier otra adicción es una enfermedad. Dejar de lado los sesgos informativos y tratar el problema desde todos sus prismas.

Es importante por supuesto destacar, los recortes que se han producido en materia de drogas como consecuencia de la crisis económica  con la implantación de las medidas de austeridad  por parte del nuevo gobierno. Unos recortes que ponen en riesgo el tratamiento de  alrededor de unas 100.000 personas enfermas, según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). Pero más allá de los simples datos numéricos, tal vez seria interesante plantear nuevos modos de enfocar las informaciones, recurriendo tal vez a los que principalmente van a sufrir esos recortes y viendo cómo puede cambiar sus vidas como consecuencia de ello. Este es solo uno de los aspectos a tener en cuenta entre los miles de enfoques diarios que podemos ver plasmados en las hojas de los periódicos, las pantallas de televisión, las ondas de radio  o los sitios web. Una realidad que debería contribuir a normalizar el tema de las drogodependencias como se ha conseguido normalizar otras enfermedades como la diabetes. Y afrontar la realidad como lo que es, el alcoholismo o cualquier otra adicción es una enfermedad. Dejar de lado los sesgos informativos y tratar el problema desde todos sus prismas.