Inteligencia emocional en la prevención de adicciones

La inteligencia emocional (IE) implica, según Salovey y Mayer (2007), “la habilidad para percibir y valorar con exactitud la emoción; la habilidad para acceder y/o generar sentimientos cuando éstos facilitan el pensamiento; la habilidad para comprender la emoción y el conocimiento emocional, y la habilidad para regular las emociones que promueven el crecimiento emocional e intelectual”. En definitiva, la inteligencia emocional es otro tipo de inteligencia, dirigida hacia otros objetivos diferentes de los puramente académicos. Además, se trata de una capacidad, y, por lo tanto, se puede entrenar y mejorar.

El estudio de la IE, en general y como estrategia para afrontar las adicciones en particular, se incorpora hace relativamente pocos años a la investigación, pero en la actualidad ya ha desarrollado un buen número de publicaciones que la convierten en un gran potencial de amplio recorrido para la prevención del consumo de drogas y otras adicciones (García del Castillo, García del Castillo-López, Gázquez y Marzo, 2013). Los estudios son bastante alentadores en cuanto a la función de la IE en el proceso preventivo de las adicciones. Sin embargo, aún se está lejos de poder asegurar con total certeza que la IE es una variable fundamental para todas las adicciones, dado que todavía no se han llevado a cabo investigaciones en todas ellas; centrándose únicamente hasta ahora en el tabaco y el alcohol fundamentalmente, aunque algunos autores (Grillo, 2010; Riley y Schutte, 2003) ya avanzan hipótesis en estudios de adicciones en general, así como los relacionados con adicciones comportamentales (Madd et al., 2013).

Aunque mayoritariamente, no solo hay estudios sobre la IE en adicciones a sustancias como el tabaco o el alcohol; también hay, por ejemplo, estudios en la adicción a la cocaína. La IE también juega un papel representativo en la prevención del consumo de cocaína. Un estudio reciente llevado a cabo en Málaga con una amplia muestra de estudiantes de secundaria entre 12 y 18 años de edad, saca a la luz que una menor capacidad para percibir adecuadamente las emociones correlaciona con un mayor consumo de cocaína en esta franja de edad. Según los autores (Ruiz-Aranda, Cabello, Salguero, Castillo y González, 2009), el consumo de esta sustancia en niveles emocionales bajos se convierte en una forma de autorregulación emocional. La diferencia entre sexos se refleja en un menor consumo en las chicas. Finalmente, los autores concluyen que la IE actúa como un factor de protección al consumo de cocaína.

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Las investigaciones que relacionan la IE y las adicciones son todavía insuficientes, pero se puede apreciar en todas ellas, que los niveles altos de IE representan un factor de protección moderadamente potente para prevenir el consumo de sustancias y proteger de las adicciones comportamentales (García del Castillo et al., 2013). La dificultad para asegurar este hecho radica en el componente multifactorial de las adicciones. En una adicción entran en juego multitud de variables, como la personalidad, las relaciones sociales, los antecedentes familiares, el contexto socio-económico, y un infinito etcétera. Por ello, a la hora de realizar un estudio, resulta difícil encontrar correlaciones altas con la IE, ya que esta se puede ver repartida entre otras muchas variables relacionadas.

En otro estudio reciente, también sobre la adicción a la cocaína, se encuentra que la IE presenta una relación positiva significativa y directa con las variables dependientes: abstinencia, adherencia al tratamiento, percepción de bienestar tras haber abandonado la conducta de consumo, motivación; así como con la probabilidad de permanecer sin consumir a medio plazo (Morcillo, 2016).

Datos empíricos a parte, desde la práctica clínica se observa, en pacientes adictos, una carencia significativa en los ámbitos que abarca la inteligencia emocional. Por ello, la educación emocional está cobrando cada vez más importancia. El objetivo es continuar por este camino, ya que la IE no solo hace de factor de protección ante las adicciones, también nos ayuda en nuestro paso por la vida.

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Karen Acuna

Karen Acuna

Psicóloga con gran interés en el ámbito de las adicciones y futura magíster en Inteligencia Emocional e Intervención en Salud y Emociones