Información sobre la heroína


Francisco Pascual

La heroína o diacetilmorfina es un derivado de la morfina, la cual se extrae del opio, por lo se trata de un opiáceo sintético.

         El opio es un narcótico que procede de la desecación del jugo de las cápsulas verdes de la amapola del opio que crece principalmente en Turquía e India, (Papaver somniferum), este jugo tiene forma de una masa redonda de color castaño, pegajosa y más bien blanda, aunque su interior se endurece conforme pasa el tiempo.

Su uso se describe en el año 3000 antes de Cristo en algunas tablillas Sumerias y en jeroglíficos egipcios, utilizándose en aquella época como analgésico y para evitar que los bebés gritasen fuerte.

Homero lo describió en la Odisea como “algo que hace olvidar cualquier pena” y fue empleado en los primeros templos de Esculapio, incluso en el tratado hipocrático aparece indicado para el “tratamiento de la histeria – sofocaciones uterinas” y en la Materia Médica (Dioscórides) se dice que “Quita totalmente el dolor, mitiga la tos, refrena los flujos estomacales y se aplica a quienes no pueden dormir”.

El alcaloide del opio, la morfina (sintetizada en 1806) ha sido utilizada durante mucho tiempo como el analgésico más importante en la práctica médica, en 1832 se sintetizó otro derivado, la codeína y en 1883 laboratorios Bayer descubrió la heroína (Heroisch).

Francisco Pascual

La heroína o diacetilmorfina es un derivado de la morfina, la cual se extrae del opio, por lo se trata de un opiáceo sintético.

         El opio es un narcótico que procede de la desecación del jugo de las cápsulas verdes de la amapola del opio que crece principalmente en Turquía e India, (Papaver somniferum), este jugo tiene forma de una masa redonda de color castaño, pegajosa y más bien blanda, aunque su interior se endurece conforme pasa el tiempo.

Su uso se describe en el año 3000 antes de Cristo en algunas tablillas Sumerias y en jeroglíficos egipcios, utilizándose en aquella época como analgésico y para evitar que los bebés gritasen fuerte.

Homero lo describió en la Odisea como “algo que hace olvidar cualquier pena” y fue empleado en los primeros templos de Esculapio, incluso en el tratado hipocrático aparece indicado para el “tratamiento de la histeria – sofocaciones uterinas” y en la Materia Médica (Dioscórides) se dice que “Quita totalmente el dolor, mitiga la tos, refrena los flujos estomacales y se aplica a quienes no pueden dormir”.

El alcaloide del opio, la morfina (sintetizada en 1806) ha sido utilizada durante mucho tiempo como el analgésico más importante en la práctica médica, en 1832 se sintetizó otro derivado, la codeína y en 1883 laboratorios Bayer descubrió la heroína (Heroisch).

 

heroinaLa heroína, es pues un derivado entre tres y cinco veces más potente y activa que la morfina. De ella se decía que producía aumento de actividad, adormece todo sentimiento de temor, hace desaparecer todo tipo de tos y fue útil para el tratamiento de la morfinomanía, estuvo en venta libre en las farmacias hasta el año 1898.

Y lógicamente con esta prensa se produjo un comercio alrededor del opio y sus derivados, entre 1911 y 1914, Inglaterra exportó a China 40 toneladas de Morfina, y Alemania 10 de Heroína, lo que equivale a 10.000 toneladas de Opio Indio.

Uso:

         Su utilidad ha podido ser terapéutica especialmente, como anestésico, analgésico, antitusígeno, aunque ahora está totalmente en desuso.

Se presentaba en forma de jarabe y actualmente que se ha perdido su utilidad clínica, se presenta en forma de un polvo blanco o marronáceo (caballo) y se suele autoadministrar inyectada (meterse un pico) o fumada quemada en plata (fumarse un chino).

Esta forma de consumo se incrementó al aparecer las infecciones por hepatitis C y especialmente el virus del SIDA, a partir de los años 80.

En estos momentos el consumo ha descendido mucho, aunque quedan aún consumidores más “viejos” y entre los más jóvenes parece que se observa un pequeño repunte en su utilización aunque según el Plan Nacional sobre drogas el consumo global no pasa del 0’1% entre la población adulta. (EDADES 2010)

Efectos:

            Como ya hemos visto, se trata de un depresor del Sistema nervioso central y por lo tanto, sus efectos serán el de relajar, provocar tranquilidad, sosiego e incluso sueño, calmar la tos y sobre todo el dolor.

         No obstante, la capacidad de provocar dependencia es tan grande que los consumidores sufren un molesto síndrome de abstinencia cuando intentan abandonar el consumo que cada vez se hace más frecuente e intenso.

         No hay que olvidar también que tratándose de una droga ilegal se compra en el mercado negro con elevados precios y con importante adulteración de su contenido, lo cual puede favorecer reacciones secundarias a los aditivos o cuadros de abstinencia o de sobredosis, según la pureza.

Consecuencias:

            Bueno como sabemos que en estos momentos la heroína no tiene utilidad terapéutica alguna, excepto en los tratamientos de sustitución de algunos adictos, habría que tener en cuenta principalmente dos cuadros: el de la Intoxicación aguda y el de la dependencia.

         Complicaciones cardiovasculares tales como alteraciones de la frecuencia cardiaca. Anemia, disminución de plaquetas, alteración de las defensas. Edema de pulmón. Alteraciones del sistema nervioso, convulsiones, diarreas, alteraciones dentarias, cirrosis. Alteraciones en la retina. Fiebre y todas las complicaciones de la venopunción. Estos son algunos de los cuadros que pueden aparecer en los consumidores de esta droga.

Y no olvidemos, las endocarditis, la hepatitis C, la infección por Cándida Albicans (un hongo) o la Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, especialmente en los que usan la heroína inyectada.

Y además unas de las complicaciones más temidas, la sobredosis y el cuadro de abstinencia.

         En el caso de la sobredosis hay incluso un riesgo de muerte por la adulteración, ya que o bien la sustancia es más pura y puede provocar una parada  cardiorrespiratoria, o por las sustancias que se añaden para la venta en el mercado negro.

         Y como en otras drogas no hay que olvidar las complicaciones sociales, la pérdida de estatus, de familia, de amigos, de recursos económicos, etc… que abocan muchas veces a la delincuencia o a la marginalidad de la persona. Dejándoles sin trabajo, vivienda o los mínimos recursos para poder incluso comer.

Tratamiento: 

Hay que procurar paliar el síndrome de abstinencia, para evitar el sufrimiento, lo que se puede hacer con fármacos sustitutivos es decir con acción semejante a los propios opiáceos, o con otros que minimizan el malestar. Además hay que cuidar la taquicardia, la fiebre, los cuadros alucinatorios, la ansiedad y la irritabilidad además de la diarrea, el dolor y los vómitos.

La mayoría de las veces utilizaremos tranquilizantes y medicamentos para controlar estos síntomas.

Mención especial merece la aparición del síndrome de abstinencia que aparece en niños recién nacidos cuyas madres han consumido durante el embarazo, aquí tendremos que dar sustitutivos tipo metadona para paliar la abstinencia y fármacos que impidan la aparición de convulsiones o epilepsia.

Las pautas en estos casos será disminuir la dosis y retirar los fármacos cuando desaparezcan los síntomas, aproximadamente a los diez días.

En algunos casos podemos, una vez superada la fase aguda, realizar un tratamiento de deshabituación, programas libres de drogas con antagonistas de los opiáceos y psicoterapia.

 En otros casos, programas de reducción de daños, desde el intercambio de jeringuillas, medidas higiénicas, repartos de preservativos y programas de café y calor entre los que no tienen intención de adaptarse a un programa terapéutico. O programas con sustitutivos opiáceos, por ejemplo con metadona u otros opiáceos.

La metadona y otros sustitutivos, son fármacos con efectos similares a la heroína, pero controlados por los servicios sanitarios, con pautas adaptadas a cada individuo, que no sufrirá cuadro de abstinencia ni otras alteraciones al estar controlado, y que además aleja a la persona de la marginalidad, pudiendo llevar una vida normal, e incluso con planteamientos a medio o largo plazo de abandonar también estos fármacos.

No obstante, no olvidemos que algunas personas van a precisar tratamiento de por vida, ya que además se asocian cuadros psiquiátricos, causa o secuela, relacionados con la adicción que deberán ser tratados y controlados por especialistas.

Y donde podemos tratar a estas personas en la ciudad es en la Unidad de Conductas Adictivas, en Alcoy situada en la Alameda, 41.

Allí un equipo formado por médico, psicóloga, enfermera y auxiliar, con el apoyo de los celadores del centro, intentarán dar respuesta a estos problemas, con los recursos propios o en coordinación con otras entidades e instituciones que funcionan en la provincia a tal efecto.

heroina

Un consumidor preparando su dosis

La heroína, es pues un derivado entre tres y cinco veces más potente y activa que la morfina. De ella se decía que producía aumento de actividad, adormece todo sentimiento de temor, hace desaparecer todo tipo de tos y fue útil para el tratamiento de la morfinomanía, estuvo en venta libre en las farmacias hasta el año 1898.

Y lógicamente con esta prensa se produjo un comercio alrededor del opio y sus derivados, entre 1911 y 1914, Inglaterra exportó a China 40 toneladas de Morfina, y Alemania 10 de Heroína, lo que equivale a 10.000 toneladas de Opio Indio.

Uso:

         Su utilidad ha podido ser terapéutica especialmente, como anestésico, analgésico, antitusígeno, aunque ahora está totalmente en desuso.

Se presentaba en forma de jarabe y actualmente que se ha perdido su utilidad clínica, se presenta en forma de un polvo blanco o marronáceo (caballo) y se suele autoadministrar inyectada (meterse un pico) o fumada quemada en plata (fumarse un chino).

Esta forma de consumo se incrementó al aparecer las infecciones por hepatitis C y especialmente el virus del SIDA, a partir de los años 80.

En estos momentos el consumo ha descendido mucho, aunque quedan aún consumidores más “viejos” y entre los más jóvenes parece que se observa un pequeño repunte en su utilización aunque según el Plan Nacional sobre drogas el consumo global no pasa del 0’1% entre la población adulta. (EDADES 2010)

Efectos:

            Como ya hemos visto, se trata de un depresor del Sistema nervioso central y por lo tanto, sus efectos serán el de relajar, provocar tranquilidad, sosiego e incluso sueño, calmar la tos y sobre todo el dolor.

         No obstante, la capacidad de provocar dependencia es tan grande que los consumidores sufren un molesto síndrome de abstinencia cuando intentan abandonar el consumo que cada vez se hace más frecuente e intenso.

         No hay que olvidar también que tratándose de una droga ilegal se compra en el mercado negro con elevados precios y con importante adulteración de su contenido, lo cual puede favorecer reacciones secundarias a los aditivos o cuadros de abstinencia o de sobredosis, según la pureza.

Consecuencias:

            Bueno como sabemos que en estos momentos la heroína no tiene utilidad terapéutica alguna, excepto en los tratamientos de sustitución de algunos adictos, habría que tener en cuenta principalmente dos cuadros: el de la Intoxicación aguda y el de la dependencia.

         Complicaciones cardiovasculares tales como alteraciones de la frecuencia cardiaca. Anemia, disminución de plaquetas, alteración de las defensas. Edema de pulmón. Alteraciones del sistema nervioso, convulsiones, diarreas, alteraciones dentarias, cirrosis. Alteraciones en la retina. Fiebre y todas las complicaciones de la venopunción. Estos son algunos de los cuadros que pueden aparecer en los consumidores de esta droga.

Y no olvidemos, las endocarditis, la hepatitis C, la infección por Cándida Albicans (un hongo) o la Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, especialmente en los que usan la heroína inyectada.

Y además unas de las complicaciones más temidas, la sobredosis y el cuadro de abstinencia.

         En el caso de la sobredosis hay incluso un riesgo de muerte por la adulteración, ya que o bien la sustancia es más pura y puede provocar una parada  cardiorrespiratoria, o por las sustancias que se añaden para la venta en el mercado negro.

         Y como en otras drogas no hay que olvidar las complicaciones sociales, la pérdida de estatus, de familia, de amigos, de recursos económicos, etc… que abocan muchas veces a la delincuencia o a la marginalidad de la persona. Dejándoles sin trabajo, vivienda o los mínimos recursos para poder incluso comer.

Tratamiento: 

Hay que procurar paliar el síndrome de abstinencia, para evitar el sufrimiento, lo que se puede hacer con fármacos sustitutivos es decir con acción semejante a los propios opiáceos, o con otros que minimizan el malestar. Además hay que cuidar la taquicardia, la fiebre, los cuadros alucinatorios, la ansiedad y la irritabilidad además de la diarrea, el dolor y los vómitos.

La mayoría de las veces utilizaremos tranquilizantes y medicamentos para controlar estos síntomas.

Mención especial merece la aparición del síndrome de abstinencia que aparece en niños recién nacidos cuyas madres han consumido durante el embarazo, aquí tendremos que dar sustitutivos tipo metadona para paliar la abstinencia y fármacos que impidan la aparición de convulsiones o epilepsia.

Las pautas en estos casos será disminuir la dosis y retirar los fármacos cuando desaparezcan los síntomas, aproximadamente a los diez días.

En algunos casos podemos, una vez superada la fase aguda, realizar un tratamiento de deshabituación, programas libres de drogas con antagonistas de los opiáceos y psicoterapia.

 En otros casos, programas de reducción de daños, desde el intercambio de jeringuillas, medidas higiénicas, repartos de preservativos y programas de café y calor entre los que no tienen intención de adaptarse a un programa terapéutico. O programas con sustitutivos opiáceos, por ejemplo con metadona u otros opiáceos.

La metadona y otros sustitutivos, son fármacos con efectos similares a la heroína, pero controlados por los servicios sanitarios, con pautas adaptadas a cada individuo, que no sufrirá cuadro de abstinencia ni otras alteraciones al estar controlado, y que además aleja a la persona de la marginalidad, pudiendo llevar una vida normal, e incluso con planteamientos a medio o largo plazo de abandonar también estos fármacos.

No obstante, no olvidemos que algunas personas van a precisar tratamiento de por vida, ya que además se asocian cuadros psiquiátricos, causa o secuela, relacionados con la adicción que deberán ser tratados y controlados por especialistas.

Y donde podemos tratar a estas personas en la ciudad es en la Unidad de Conductas Adictivas, en Alcoy situada en la Alameda, 41.

Allí un equipo formado por médico, psicóloga, enfermera y auxiliar, con el apoyo de los celadores del centro, intentarán dar respuesta a estos problemas, con los recursos propios o en coordinación con otras entidades e instituciones que funcionan en la provincia a tal efecto.

The following two tabs change content below.
Francisco Pascual Pastor
Es Doctor en medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche y es Presidente de la Sociedad Española de Estudios del Alcohol el Alcoholismo y otras Toxicomanías (Socidogalcohol). También posee un máster en Drogodependencia y otros trastornos adictivos por la Universidad Alfonso X El Sabio. Es miembro del consejo de redacción de la revista Salud y Drogas, publicada por el Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID) de la Universidad Miguel Hernández. Es profesor y colaborador Honorífico de los departamentos de y de Medicina Clínica en la Facultad de medicina de la Universidad Miguel Hernández. Posee el Diploma de Especialización en Alcoholismo por la Universidad Autónoma de Madrid. Es miembro del comité de redacción de la revista Adicciones publicada por Socidrogalcohol. Asimismo, es asesor de la Confederación Española de Adictos en Rehabilitación y Familiares y miembro del Comité Asesor Científico de la Revista Española de Drogodependencias. El doctor Pascual también es colaborador de investigación del INID. También es miembro del grupo de investigación PREVENGO, member of International Scientific Advisory Committee (ISAC) de la Global Addiction Lisboa 2011, Pisa 2013 y Roma 2014. Además es Vicepresidente del Consejo de Salud del Departamento de Alcoy, Representante Español en EUROCARE por parte de SOCIDROGALCOHOL, autor de artículos y libros de adiciones y conferenciante, coordinador de la UCA de Alcoi y Médico asesor y colaborador del Grupo de Alcohólicos Rehabilitados de Alcoy.
Francisco Pascual Pastor

Latest posts by Francisco Pascual Pastor (see all)