Fobia social y riesgo de adicción al alcohol

foot-538324_1920

La fobia social es aquello que sufre la persona que tiene miedo a la relación con otras personas. El contexto social se convierte en algo difícil de gestionar para la persona que los sufre y se traduce en multitud de limitaciones. El miedo al rechazo llevado al extremo hace que se sienta mucha frustración, infelicidad y soledad.

Para la persona que sufre fobia social es muy complicado establecer relaciones personales normales. Solo se sienten cómodos en planes muy concretos y que puedan controlar, les cuesta hablar en público, les aterra ligar y suelen tener pocos amigos. En definitiva, les cuesta todo aquello en lo que se sientan centro de atención.

La fobia social está muy relacionada con una mala gestión de las emociones y un profundo dolor emocional. Es por esta razón que las personas recurren en algunas ocasiones al consumo del alcohol. Recordemos que el alcohol en pequeñas cantidades es un deshinibidor, es decir, actuará en esa parte del cerebro que se encarga de los ‘frenos’. Por eso cuando se consume alcohol se suele perder la vergüenza y hablar más. Una herramienta que las personas con fobia social sienten necesaria dadas sus características. Lo utilizan en este caso para superar el miedo en contextos sociales y relacionarse como el resto de las personas. Tal vez de esta forma consiguen acercarse a hablar con la chica o el chico que les gusta, a entrar a conversar cuando hay gente desconocida o incluso a expresar una opción contraria a la de los demás. Sin embargo, esta no es la solución al problema, el consumo de alcohol, además de que puede acarrear problemas de salud como la adicción y otras enfermedades asociadas, no sirve para curar la fobia social.

Ningún problema se soluciona con remedios externos a uno mismo. Superar este problema requiere de la ayuda de profesionales (psicólogos, psiquiatras, etc.), tal vez algún tipo de tratamiento de la fobia social, pero sobre todo la persona que la sufre debe estar dispuesta a salir de su zona de confort y a exponerse al rechazo, algo que no siempre va a resultar fácil ni agradable.

Lo que sí es algo necesario es acudir en busca de ayuda psicológica para enfrentar las inseguridades personales y evitar de esta manera recurrir al consumo de alcohol u otras drogas como respuesta al problema. La desinhibición no va a ser la solución al problema si esta se ha conseguido mediante el consumo de sustancias, y la ayuda de un profesional de la psicología va a permitir trabajar aquellos aspectos relacionados con la autoestima, la empatía, el autoconocimiento, y en definitiva, la gestión emocional tan necesaria para combatir este problema y salir de la zona de confort.

post patrocinado ind