Entrevista a Juan Carlos Pérez, familiar de alcohólico rehabilitado

Dos historias unidas por un mismo lazo de sangre. Dos historias unidas por un destino común. Juan Carlos Pérez y su padre han padecido la misma enfermedad: ambos han sido enfermos alcohólicos. Pero ambos han sabido sobreponerse a la adversidad y han conseguido sacar las fuerzas necesarias para cumplir con su rehabilitación. Así, Pérez ha visto la enfermedad desde su doble perspectiva: como familiar y como adicto. Aunque no tiene demasiados recuerdos de infancia asociados con el alcoholismo de su padre, ya que su madre puso todo el celo posible para que los tres hermanos no se dieran cuenta de ello, Pérez sí que es consciente del cambio que ha experimentado su padre desde que comenzó su rehabilitación en el Grupo de Alcohólicos Rehabilitados de Alcoi (GARA). “Ahora sobre todo con los nietos vemos al padre que no tuvimos nosotros”, cuenta.

Porque esta historia también va de segundas oportunidades, de saber perdonar y de tratar de recuperar el tiempo perdido. De esta forma, como relata Pérez, ahora su padre, con la enfermedad de su madre, está día a día con ella apoyándola y ya no se esconde de los problemas. Como explica Pérez, ahora es “sensacional porque realmente mi padre ha sacado la calidad humana que tiene”.

Pérez también ha padecido el alcoholismo en su propia piel, agravado, además, por un problema de ludopatía. No obstante, si en el caso de su padre, éste prefirió mantenerlo como un secreto, Pérez ha optado por: “La libertad de expresión, no avergonzarme de quien fui, admirar quien soy ahora. Aunque no sea gran cosa, me considero un hombre y nada más”.

Aquí dejamos su testimonio: