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Entrevista a Francisco de Asís Babín, delegado para el Plan Nacional sobre Drogas

“El 70% de los padres están en contra de que sus hijos empiecen a fumar, solo el 37% de que sus hijos empiecen a beber”

  • “Los déficits de atención de la población que consume con gran frecuencia cannabis, al final afectan a la economía conjunta de toda la sociedad”
  • “No se ha aplicado la Ley del alcohol de protección al menor porque no ha dado tiempo pero sí se han conseguido todos los consensos”
Francisco de Asís Babín / InD

Francisco de Asís Babín / InD

Preguntas. Más del 9% de la población española consume cannabis, ¿es verdad?

Respuesta. Bueno, el indicador está construido de forma que el que haya consumido al menos una vez en el último año va  aparecer en esa encuesta, por lo tanto, estamos diciendo que el 9% de los individuos de entre 15 y 64 años de edad han consumido cannabis alguna vez en el último año. Eso es menos que hace una década. El consumo de cannabis está en descenso. Pero lo que nos preocupa es el 1’4% que hace un consumo de riesgo y la inmensa banalización que se está intentando hacer desde múltiples focos y foros contándonos que es inevitable algo que en España no queremos. Es evidente que tenemos que seguir trabajando. En la península estamos en una encrucijada de caminos en la que el hachís que se produce en el norte de África circula ampliamente. Y luego tenemos también un clima que hace que sea muy propicio para las plantaciones y busca la provisión de marihuana tanto para España como para otros países.

P. ¿Estamos hablando de una sustancia peligrosa?

R. Indiscutiblemente sí. En España los que aspiran a hacer una especialidad médica tienen que hacer un examen de altísimo nivel muy competitivo para poder optar a una plaza de médico residente. Hace años una pregunta de ese examen era ‘¿Cuál es la causa más frecuente por la que una adolescente acude a urgencias por un trastorno psicológico?’. La respuesta correcta es el consumo de cannabis. A estas alturas ya no vamos a discutir la capacidad de alteración cerebral cuando se consume durante la adolescencia conllevando después problemas de concentración y atención, no solo en el rendimiento escolar sino más tarde en la etapa adulta. Además de que en la población española se suele consumir combinado con tabaco, lo cual pone en cuestión el discurso de que el cannabis es un producto natural que no es dañino, pero sobre todo lo que es más preocupante es que hemos duplicado el contenido de tetrohidrocannabinol de las especies que se cultivan.

P. Cuando se habla de que el cannabis es una sustancia natural es muy discutible porque en muchas ocasiones se está consumiendo cannabis sintético con altos porcentajes de THC.

R. Concentraciones del 14, 15 y 16 %, que van a producir muy fácilmente una adicción. Indiscutiblemente aparte de que es evidente que las drogas dejan a muchas personas en muy malas condiciones, tenemos que pensar a la hora de definir nuestra política en el daño para terceros. Por ejemplo, en el caso del tabaco ya no se discute que el humo del tabaco es muy dañino también para terceros y nos ha ido llevando a hacer cada vez legislaciones más restrictivas, pensando en proteger los derechos de la comunidad, incluso en contra de los derechos hipotéticos del fumador. Ahora se demuestra que en un porcentaje muy elevado de los casos, los accidentes de tráfico están directamente relacionados con el consumo drogas y frecuentemente del cannabis. También se demuestra que los déficits de atención de la población que consume con gran frecuencia cannabis, al final afectan a la economía conjunta de toda la sociedad. Es decir, que hay que enfocarlo desde la perspectiva de cuál es el derecho que debe de prevalecer.

En un porcentaje muy elevado de los casos, los accidentes de tráfico están relacionados con el consumo drogas y frecuentemente del cannabis

P. Después de la medida adoptada con respecto al tabaco, un 50% de las mujeres y un 30% de los hombres dejaron de fumar. Si se ha demostrado tan efectiva, ¿por qué no se hace lo mismo con el alcohol?

R. Lo estamos intentando. Los dos proyectos de ley, que fueron casi sucesivos, que se tramitaron en España y que están en vigor, han conseguido dos cosas fundamentales: En primer lugar, crear un debate social que nos ha llevado a conocer que incluso los propios fumadores están de acuerdo con esta normativa. Y segundo, que hemos conseguido unos descensos en población adolescente que ya no se incorpora al tabaco que son tremendos. De hecho una de las principales preocupaciones que tenemos es que hay más adolescentes que se inician al consumo de cannabis que adolescentes que lo hacen con el consumo de tabaco. Otro dato destacable es que el 70% de los padres y madres están totalmente en contra de que sus hijos empiecen a fumar, solo el 37% está en contra de que sus hijos empiecen a beber. Esto quiere decir que necesitamos de un amplio debate social que no va a cristalizar en un día ni en dos, porque si bien es importante el contexto de las medidas ambientales y las normativas para proteger a los menores del consumo de alcohol, lo cierto es que mientras la sociedad no reflexione sobre los terribles efectos que tiene el modelo de consumo de alcohol en nuestros menores, va a ser imposible que consigamos bajar la prevalencia. No obstante aventuro que nuestra próxima encuesta va a presentar resultados más favorables.

P. Entonces el poder económico se sobrepone al poder de la salud

R. Bueno, o quiere decir también, que de alguna manera o se genera una conciencia social protectora o es muy difícil que solo desde la función de autoridad o la administrativa o política, etc. se pueda cambiar la realidad.

Necesitamos de un amplio debate social que no va a cristalizar en un día ni en dos

P. ¿Qué ha fallado para que la percepción de riesgo del consumo de cannabis sea la que es?

R. Es sorprendente la cantidad de fuentes que hay continuamente volcadas en banalizar el consumo de cannabis y habiendo personajes como George Soros detrás de los movimientos cannábicos, apoyándolos y financiándolos con millones de dólares detrás; pues es obvio que desde la perspectiva de la disponibilidad de recursos que nosotros tenemos (en una etapa de crisis como la que hemos estado atravesando), la inversión es mucho mayor en pro de la banalización que la que podamos hacer para conseguir el efecto contrario. Todo esto al final no es neutro, claro, que tiene un efecto.

P. ¿Cuáles son las consecuencias de los actuales consumidores de cannabis?

R. Pues si han empezado a consumir en la edad adulta, seguramente no tendrán ningún problema, suponiendo que no se queden en una cuneta en un accidente de tráfico o que no se lleven por delante a otra persona y acaben en un presidio. Desde el punto de vista de su salud individual, seguramente, la inmensa mayoría no tendrán ningún problema. Ahora, de los que consumen a diario las variedades que ahora mismo encontramos en el mercado de marihuana con las concentraciones de tetrohidrocannabinol, ya podemos prever que al menos un tercio acabará desarrollando una adicción con todo lo que ello conlleva de riesgo de exclusión, pérdida de las relaciones sociales, de la capacidad laboral, etc. Esto nos tiene que preocupar no solo desde el punto de vista individual, ya que en este país a nadie se le penaliza por el hecho mismo de consumir, pero evidentemente esto nos lleva a tener que proteger al conjunto de la sociedad de las consecuencias que ese consumo conlleva.

P. Después de los intentos de la aplicación de la ley del alcohol, ¿Qué ha pasado para que no se haya aplicado de nuevo?

R. Que no nos ha dado tiempo. La ministra Ana Mato dijo en su momento en sede parlamentaria que haríamos una ley y que la haríamos con el consenso de todos. El consenso lo hemos alcanzado y está escrito y firmado pero lo suficientemente tarde como para que ya no diera tiempo porque la aplicación de un proyecto de ley no se puede hacer tres meses antes de que se disuelvan las cortes generales. Con lo cual quien tenga la responsabilidad de la próxima legislatura se encuentra un trabajo sólido, bien hecho, muy consensuado del que espero que tire para poder alcanzar ese objetivo. De todos modos, el plan estratégico que está en marcha alcanza hasta diciembre de 2016, tenemos ese tiempo para terminar de redondear ese objetivo que está dentro de esa estrategia.

La aplicación de un proyecto de ley no se puede hacer tres meses antes de que se disuelvan las cortes generales

P. ¿Cuál es la valoración del trabajo hecho los últimos 4 años desde el Plan Nacional sobre Drogas?

R. El balance es muy satisfactorio. Hemos puesto en marcha un plan de acción con 36 medidas imprescindibles cuya valoración es enormemente positiva, donde hemos conseguido un consenso amplísimo, de más de 20 productos de ese plan que todas las comunidades autónomas han aprobado aplicar. Hemos conseguido crear el consejo estatal de drogodependencias y otras adicciones, hemos aumentado y mejorado los recursos con lo que tiene que ver con el fondo de bienes decomisados, hemos conseguido un grado enorme de identificación de sociedades científicas, de ONGs y de administraciones en relación a la tarea y a los objetivos a realizar. En definitiva es un balance positivo, aunque siempre quedan espinitas. A mí me hubiese gustado que hubiésemos podido concluir con el proceso de la ley de protección de los menores y también queremos dar de una base normativa al sistema de alerta temprana. Siempre hay cosas y siempre hay que seguir trabajando.

Sérgio Oliveira y Mireia Pascual
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Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Coordinadora de la campaña #RompeElEstigma. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy, El Gratis y Hoja del Lunes. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Vocal de la Junta de la Asociación de la Prensa de Alicante y miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud.