Entrevista a Desireé Bujanda Misle, autora del libro: Yo, madre de un adicto

“La madre cree responsabilizarse de lo que hace el hijo, por la coadicción. Cree que puede sacar al hijo de las drogas y eso no es así, la única forma es el tratamiento”

Desireé Bujanda Misle es una persona cercana aún viviendo en el otro lado del océano que nos separa (es de Venezuela). Contactó con InDependientes cuando se empezó a difundir la campaña #RompeElEstigma de Socidrogalcohol. Se interesó por el enfoque y se contagió de sus valores y objetivos. Bujanda estaba entonces buscando una editorial que le permitiera editar su libro ‘Yo, madre de un adicto‘. Nos unió la pasión por la vida y las ganas de visibilizar las adicciones sin máscaras. El pasado jueves nos conocimos en persona y además de escuchar su intervención, que provocó lágrimas y aplausos, tuve la oportunidad de realizar esta entrevista. Desirée decidió romper el estigma y combatir la vergüenza dejando de firmar su libro bajo el pseudónimo Fedora Sober. Decidió firmar con su nombre real y dar la cara ante el mundo mientras narra su historia e intenta ayudar a otras familias y madres que como ella sufren la coadicción. Narra todo lo que sintió desde que descubrió que uno de sus hijos era adicto a la marihuana. Al terminar la entrevista nos fundimos en un abrazo de agradecimiento mutuo.

Desiréé acompañada de su marido / InD

Desiréé acompañada de su marido / InD

Pregunta. ¿Por qué este libro?

Respuesta. Inicialmente fue como una terapia, donde me puse a relatar todo lo que había vivido desde que tuve conocimiento del consumo de mi hijo, y luego me di cuenta que podía ser útil dando información para otros familiares que se encontraran en la misma situación en la que yo me vi. No hay mucha información y no sabía que hacer. Ese fue el objetivo principal, luego, al saber que es una enfermedad, si hay información, la visión acerca de la adicción cambia. Era importante también enseñar a la gente que esto es una enfermedad que es tratable, que los familiares también sufrimos de la enfermedad de la coadicción y que es importante romper estigmas en relación a ella para ayudar a muchos adictos a que busquen tratamiento o busquen una solución, y con ello poder lograr su reinserción  y su rehabilitación verdadera.

P. En el libro habla de estigma, de vergüenza y de culpa. ¿Cómo está todo relacionado?

R. Realmente todos crecemos pensando que el adicto es una mala persona, que es un vicioso. No sabemos que es una enfermedad. Hay un rechazo social, y los padres sentimos en primer lugar, mucha culpa, porque creemos que si un hijo consume drogas, es porque algo hicimos mal, lo cual no es cierto. Hay problemas pero hay muchos factores que inciden en el consumo de la sustancia. Y en segundo lugar sentimos vergüenza, porque al existir ese rechazo social, uno no quiere decir que su hijo es adicto, pero una vez que uno hace el tratamiento como familiar y entiende que es una enfermedad crónica, pero que tiene tratamiento, lo que sientes es un gran orgullo. Yo me siento muy feliz y orgullosa del trabajo que ha hecho mi hijo, y que hemos hecho todos como familia. Y quiero ayudar a derribar ese estigma para poder dar más posibilidades de tratamiento al adicto.

P. ¿Que significa cuando en el libro dice que es satisfactorio y enriquecedor que en familia cada uno crezca desde su propio rol?

R. Gracias a mi hijo yo soy otra persona. Yo he aprendido a ver la vida diferente, hemos aprendido a valorar cosas que antes no valorábamos, nos hemos dado una pausa. Valoramos desde un cielo bonito. La vida nos lleva a mucha prisa y la enfermedad nos obligó a detenernos, a revisarnos, a reflexionar quiénes éramos y aprender a ser nuevas personas. Esto nos ha traído una felicidad increíble. Es el aprendizaje, de algo tan terrible como es la enfermedad, nos ha traído muchas compensación y muchas cosas positivas.

unnamed

P. ¿Por qué la coadicción es la enemiga de la recuperación?

R. Porque si el adicto se recupera, hace tratamiento y es una nueva persona, no puede volver a casa y encontrar que nosotros no nos hemos recuperado. Para mi hijo la adicción era la droga, para mi la adicción era mi hijo. EN el momento en el que mi hijo entró a tratamiento, yo dejé de tener ‘mi droga’. Esa es la coadicción. Es el amor tóxico, no sano. La madre cree responsabilizarse de lo que hace el hijo, la madre cree que puede sacar al hijo de las drogas y eso no es así, la única forma es un tratamiento. Uno se va enfermando y si uno como familia no hace tratamiento y vuelve a casa y se encuentra con esa toxicidad, no le ayudamos a él en su evolución. Por eso es importante tratar la coadicción y lograr ese amor con desapego, donde cada quién se responsabilice de lo que es. Él es responsable de su sobriedad, él sabe qué hacer y yo soy responsable de vivir mi vida propia, mi vida como persona, no adicta a mi hijo. Eso es parte del beneficio de este proceso.

P. ¿Qué se debe de tener claro en la recuperación de un hijo?

R. Que es difícil pero que es motivo de mucho orgullo. Es difícil porque no hay una medicina. Es un tratamiento cognitivo-conductual, es aprender un nuevo estilo de vida, es tener una vida estructurada, sana, y que con mucho esfuerzo ellos lo logran, una vez que ellos entienden que es su enfermedad. Son personas valiosas, maravillosas, que tienen una vida diferente al resto porque valoran cada minuto, cada día. Después de que sepan lo que es vivir en consumo, que lo que hacen es sufrir en silencio. Se cree que el adicto consume para estar bien, y en cambio consumen porque tienen un gran dolor. El adicto no quiere consumir, entonces una vez logran ver esa diferencia, la vida es maravillosa para ellos.

P. ¿Qué daño hace el estigma desde tu perspectiva como madre de una persona con adicción?

R.  No es reprochable porque cada uno vive en base a sus creencias y experiencias, pero obviamente la parte de la reinserción es dura, es difícil. Como es una enfermedad crónica y con una alta tendencia a la recaída, el estigma abona a ese recaer, a ese volver a refugiarse en las drogas. Porque si el adicto rehabilitado no logra restablecer su vida, en lo social y en lo laboral, el cerebro le pide volver otra vez o le justifica la sustancia como para estar bien. Sí que hace mucho daño el estigma, hay que trabajar sobre ello.

P. Cuentas como anécdota que al inicio de escribir el libro, lo firmabas con un pseudónimo, esto tiene mucho que ver con la vergüenza y con el estigma.

R. Sí, inicialmente, soy humana y como creencia, en mi casa, lo que peor podía suceder era tener a un familiar drogadicto. Y sí, yo sufrí esa vergüenza muchos años, pero a medida que hice el tratamiento y entendí que es una enfermedad y que nadie es culpable de tener una enfermedad con una alta predisposición genética. Tú no puedes culpar al que tiene cáncer, no puedes culpar al es hipertenso, no puedes culpar al que tiene diabetes. EN el momento en el que tu vas comprendiendo, sanando y perdonas y ves este proceso con unas posibilidades esperanzadoras, ves que sí hay posibilidad de recuperación, etc. EN ese momento dejas esa vergüenza. Y sí, mis primeros borradores a editoriales iban firmados como ‘Fedora Sober’. Peor logré hacer el click y superar todo esto, y decir, no solo el nombre, yo quiero ser ahora un nombre y una cara visible. Romper el estigma. Esto es la mejor demostración de lo que es Romper El Estigma.

P. ¿Hay solución a la adicción?

R. Por supuesto. La adicción es una enfermedad, tiene tratamiento. Hay mucha gente que ha hecho tratamiento y se ha recuperado, y viven mejor que nosotros. ¿Tienen tendencia a la recaída? Sí, porque es crónica, pero hay muchas herramientas y muchas formas de salir adelante. Lo mejor que podemos hacer no es solo apoyar la prevención, sino tenemos que apostar porque haya más acceso, aunque es complejo. Pero hay centros especializados y lugares muy valiosos que ayudan a recuperar la vida al adicto. Se muere y se vuelve a nacer. Dejas de ser lo que fuiste y eres una nueva persona.

The following two tabs change content below.
Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Coordinadora de la campaña #RompeElEstigma. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy, El Gratis y Hoja del Lunes. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Vocal de la Junta de la Asociación de la Prensa de Alicante y miembro de la Asociación Nacional de Informadores de Salud.