El Principito y el bebedor


principitoHoy os dejamos un extracto  de ‘El Principito’ de A.De Saint-Exupéry, simplemente para reflexionar.

El siguiente planeta estaba habitado por un bebedor. Esta visita fue corta, pero sumergió al principito en una gran melancolía:

-¿Qué haces ahí?-le dijo el bebedor, quien se encontraba sentado frente a una colección de botellas vacías y otra colección de botellas con bebidas alcohólicas.

-Bebo-respondió el bebedor con un aire lúgubre.

-Pero ¿Por qué bebes?-le preguntó el principito.

-Para olvidar-respondió el bebedor.

-¿Para olvidar qué?-preguntó el principito, que ya desde ese momento lo compadecía.

-Para olvidar que tengo vergüenza-confesó el bebedor agachando la cabeza.

-¿Vergüenza de qué?- preguntó el principito deseando auxiliarlo.

-Vergüenza de beber!- dijo el bebedor y se encerró definitivamente en el silencio.

Y el principito, perplejo, se marchó.

Decididamente las personas adultas son muy extrañas-pensó el principito durante el viaje.

principitoHoy os dejamos un extracto  de ‘El Principito’ de A.De Saint-Exupéry, simplemente para reflexionar.

El siguiente planeta estaba habitado por un bebedor. Esta visita fue corta, pero sumergió al principito en una gran melancolía:

-¿Qué haces ahí?-le dijo el bebedor, quien se encontraba sentado frente a una colección de botellas vacías y otra colección de botellas con bebidas alcohólicas.

-Bebo-respondió el bebedor con un aire lúgubre.

-Pero ¿Por qué bebes?-le preguntó el principito.

-Para olvidar-respondió el bebedor.

-¿Para olvidar qué?-preguntó el principito, que ya desde ese momento lo compadecía.

-Para olvidar que tengo vergüenza-confesó el bebedor agachando la cabeza.

-¿Vergüenza de qué?- preguntó el principito deseando auxiliarlo.

-Vergüenza de beber!- dijo el bebedor y se encerró definitivamente en el silencio.

Y el principito, perplejo, se marchó.

Decididamente las personas adultas son muy extrañas-pensó el principito durante el viaje.