El cerebro y el alcohol

Como vimos en el anterior capítulo de la Serie Documental sobre el Año Europeo del Cerebro, este órgano rige todas nuestras funciones vitales como, por ejemplo, la memoria, la percepción o el aprendizaje. Por tanto, es una herramienta fundamental en la ejecución de nuestra tareas cotidianas.

Sin embargo, el funcionamiento normal del cerebro, en ocasiones, es modificado debido a la ingesta de diversas sustancias o drogas. Dada la gran presencia que tiene en nuestra cultura, una de las sustancias que más habitualmente se consumen y que, por tanto, más interfieren en el normal funcionamiento de nuestro cerebro es el alcohol. Esta droga provoca cambios en nuestro cerebro como, por ejemplo, desinhibición, cambios en las emociones, déficit en las funciones motoras, etc. Además, el consumo crónico de alcohol o alcoholismo puede provocar una serie de transformaciones en nuestro cerebro que pueden ser irreversibles, produciendo una degeneración global cerebral que se traduce en una atrofia de este órgano. Se calcula que el proceso de maduración del cerebro culmina a los 21 años. A pesar de estos riesgos, actualmente, el inicio del consumo de alcohol a edades cada vez más tempranas también está interfiriendo en dicho desarrollo. ¿Qué efectos puede tener este consumo en un cerebro que está en proceso de maduración? ¿Existen factores a nivel cerebral que predispongan a un consumo de alcohol? ¿En qué medida los daños producidos por el consumo crónico de alcohol son irreversibles? En el capítulo 2 de la Serie Documental “El cerebro y las drogas”, trataremos de responder a éstas y otras preguntas.

Puede ver el resto de capítulos de la serie documental “El cerebro y las drogas” en los siguientes enlaces:

Capítulo 1: El cerebro y las drogas

Capítulo 3: El alcohol y los jóvenes

Capítulo 4: El cerebro y el cannabis

Capítulo 5: La patología dual