El alcohol causa uno de cada 30 cánceres en todo el mundo

  • En 1988, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) declaró que el alcohol es un agente carcinógeno, lo cual ha sido confirmado en diversas ocasiones y se ha convertido en una evidencia científica.
Diversos estudios de seguimiento, tanto de hombres como de mujeres, han confirmado una clara relación entre la cantidad total de alcohol consumido durante años y los cánceres de colon y recto, cavidad oral, faringe, laringe, esófago, hígado y de mama en la mujer.
Una sola consumición pequeña (un quinto de cerveza o una copita de vino) equivalentes a 10 gramos de alcohol puro al día, aumenta el riesgo de cáncer de mama en un 6%. Y, cada 10 gramos más de alcohol al día, aumenta un 4,2% el riesgo de cáncer de mama en las mujeres. El efecto es por tanto acumulativo y se produce una relación dosis-respuesta. “Es decir, a mayor cantidad de alcohol consumido mayor riesgo de cáncer, a partir de dos o más décadas después”, afirma Josep Guardia.
Esta relación ha sido también confirmada con respecto al cáncer colo-rectal (de colon y recto) y otros cánceres del tubo digestivo, cuyo riesgo se suma al determinante genético para determinados cánceres como el de mama o el cáncer colo-rectal, que puede ser mayor en determinadas familias.
cancer_alcohol
Fumar tabaco es otro claro factor de riesgo de cáncer de pulmón y de las vías respiratorias, que también se suma al riesgo del alcohol. El riesgo de cáncer de la cavidad oral (boca), faringe, laringe y esófago, es todavía mayor en las personas que además de fumar tabaco toman bebidas alcohólicas de manera habitual y en cantidades elevadas, (es decir, que superen las 3 consumiciones al día para los hombres o 2 para las mujeres). Como contrapartida, evitar los cigarrillos y el alcohol podría prevenir hasta el 80% de casos de cánceres de la boca y el 90% de los de laringe.
Aunque el riesgo de cáncer aumenta en proporción directa a la cantidad de alcohol consumida, más de 200 estudios han confirmado que el riesgo aumenta ya desde una sola consumición al día, para los cánceres de boca, faringe y de mama. Además, en las personas que además son fumadoras, el riesgo de cáncer de oro-faringe llegaría a ser casi 6 veces mayor.
Los cánceres más frecuentes, atribuibles al alcohol, serían los de intestino en los hombres y de mama en las mujeres. El número de hospitalizaciones por cánceres relacionados con el consumo de alcohol ha aumentado en la última década y ha llegado a superar los ingresos hospitalarios por accidentes de tráfico y violencia juntos, en el Reino Unido.
En general, la población sabe que el alcohol puede causar enfermedades del hígado, pero desconoce que también puede aumentar también el riesgo de cáncer. Un 26% de los hombres y un 17% de las mujeres del Reino Unido toman bebidas alcohólicas por encima de los límites recomendados y los mayores promedios de consumo de alcohol se producen en personas de 45 a 64 años de edad (no en los jóvenes).
Si se pretende reducir la incidencia de cánceres relacionados con el alcohol, tendrían que ampliarse tanto las estrategias que han demostrado ser eficaces, centradas en la reducción del consumo de alcohol en la población general, como el número de personas que reciben un tratamiento especializado del Alcoholismo, que son sólo una pequeña proporción del total de personas que sufren dicha enfermedad adictiva.
La prevención del cáncer de mama en las mujeres pasa por una reducción sustancial del consumo de bebidas alcohólicas, hasta un consumo mínimo en cantidad y frecuencia, sobre todo en las mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama. De la misma manera que los hombres y mujeres que tienen antecedentes familiares de cáncer de colon y recto.