Editorial: La importancia de la concienciación

ludopatia-adiccion-juegoComer, comprar, jugar… son actividades tan comunes en nuestra vida cotidiana que nos pasa desapercibido que también pueden llegar a ser un peligro para nuestra salud. A veces, sin darnos cuenta, podemos llegar a olvidar lo cerca que podemos estar de desarrollar una adicción. No se trata de hacer alarmismo social sino que, simplemente, al realizar estas actividades, podemos desconocer si tenemos otros factores de riesgo que puedan predisponernos para padecer una patología adictiva relacionada con estas actividades. Un golpe de mala suerte, un desengaño amoroso, la muerte de un familiar…, unido a otros factores de riesgo, pueden ser el desencadenante de todo el proceso adictivo.

Por eso, es tan importante la información. En los últimos tiempos, los ciudadanos han alcanzado un alto grado de concienciación social con respecto a otras drogas como el alcohol, el tabaco o la cocaína. Sin embargo, no existe una respuesta ciudadana semejante en el caso del juego, por ejemplo. Y es que muchas veces no sólo priman los intereses relacionados con la salud de la ciudadanía. No hay que olvidar que el juego es una actividad muy lucrativa, ya que de ella se obtienen grandes beneficios e impuestos para el Estado. Y es cierto que apenas existe información preventiva sobre la ludopatía. Igualmente, estamos a la espera de si en nuestro país se instalará un macrocasino con todos los problemas que pueda acarrear (se sabe que el aumento de la oferta y de las posibilidades de jugar es un factor de riesgo para el juego patológico).

 Posiblemente el hecho de que los afectados por cualquiera de estas adicciones no son tan visibles, ya que a nivel físico apenas se notan cambios, también complique la labor de concienciación.

 Asimismo, es necesario que los centros sanitarios estén preparados para tratar estas patologías, ya que, en el caso del juego, gran parte de la responsabilidad para la recuperación de los pacientes ha recaído en las asociaciones. Asimismo, éstas también han demostrado ser agentes sociales de gran importancia para protestar cuando, a veces, nadie escucha a estos enfermos. Ya es hora de que estas adicciones comiencen a ser visibles y que las asociaciones reciban el apoyo que merecen.

Comer, comprar, jugar… son actividades tan comunes en nuestra vida cotidiana que nos pasa desapercibido que también pueden llegar a ser un peligro para nuestra salud. A veces, sin darnos cuenta, podemos llegar a olvidar lo cerca que podemos estar de desarrollar una adicción. No se trata de hacer alarmismo social sino que, simplemente, al realizar estas actividades, podemos desconocer si tenemos otros factores de riesgo que puedan predisponernos para padecer una patología adictiva relacionada con estas actividades. Un golpe de mala suerte, un desengaño amoroso, la muerte de un familiar…, unido a otros factores de riesgo, pueden ser el desencadenante de todo el proceso adictivo.

Por eso, es tan importante la información. En los últimos tiempos, los ciudadanos han alcanzado un alto grado de concienciación social con respecto a otras drogas como el alcohol, el tabaco o la cocaína. Sin embargo, no existe una respuesta ciudadana semejante en el caso del juego, por ejemplo. Y es que muchas veces no sólo priman los intereses relacionados con la salud de la ciudadanía. No hay que olvidar que el juego es una actividad muy lucrativa, ya que de ella se obtienen grandes beneficios e impuestos para el Estado. Y es cierto que apenas existe información preventiva sobre la ludopatía. Igualmente, estamos a la espera de si en nuestro país se instalará un macrocasino con todos los problemas que pueda acarrear (se sabe que el aumento de la oferta y de las posibilidades de jugar es un factor de riesgo para el juego patológico).

 Posiblemente el hecho de que los afectados por cualquiera de estas adicciones no son tan visibles, ya que a nivel físico apenas se notan cambios, también complique la labor de concienciación.

 Asimismo, es necesario que los centros sanitarios estén preparados para tratar estas patologías, ya que, en el caso del juego, gran parte de la responsabilidad para la recuperación de los pacientes ha recaído en las asociaciones. Asimismo, éstas también han demostrado ser agentes sociales de gran importancia para protestar cuando, a veces, nadie escucha a estos enfermos. Ya es hora de que estas adicciones comiencen a ser visibles y que las asociaciones reciban el apoyo que merecen.