Día Sin Tabaco: Seguimos fumando en 2019 (y ahora un poco más)

dia mundial sin tabaco

Lejos quedan ya aquellos locales sumergidos en humo. Cuando volvíamos a casa con un inconfundible olor a cigarro impregnado en la ropa y el pelo. La aplicación de la ley antitabaco de 2011 consiguió sanear el aire que respirábamos en espacios cerrados beneficiando al no fumador, que sin quererlo fumaba uno o dos cigarrillos de forma indirecta causando consecuencias en su salud. Han pasado ya 8 años y muchos han alagado esa ley, que tan temida fue por algunos. Algunos incluso plantean una ley similar en relación al consumo de alcohol. Sin embargo, las cifras de consumo de tabaco se han vuelto a incrementar y ahora estamos en cifras de antes de la aplicación de esa ley. ¿Nos hemos relajado? ¿Hemos pensado que ya todo estaba hecho? Las leyes tienen que ir acompañadas de campañas de concienciación y estas deben ser prolongadas en el tiempo para que surtan efecto. Es cierto que la percepción de riesgo entre los jóvenes es mucho mayor que hace algunas décadas y que la visión de peligrosidad que tienen sobre esta sustancia es elevada; pero no nos podemos relajar porque esta tendencia puede estar cambiado o podría cambiar en un futuro. También quedan algunos aspectos a replantear, como fumar en espacios abiertos como estadios de futbol, terrazas de bares, cerca de centros educativos, dentro de los coches con menores de edad en su interior, etc.

Los niños y niñas son especialmente vulnerables al humo de tabaco que contiene más de 4000 sustancias tóxicas, que van a respirar de forma directa y sin el filtro del cigarro. Los fumadores pasivos inhalan el humo y este puede producir alteraciones respiratorias, cardio-vasculares, otorrinolaringológicas y varios tipos de cáncer, entre los que predomina el cáncer de pulmón. En el que fuma es el responsable de numerosos tipos de cánceres y enfermedades respiratorias, del corazón, de las arterias de todo el organismo y acorta la vida del consumidor hasta en 10 años. Pero el tabaco causa sobre todo adicción, una enfermedad que causa graves consecuencia en la salud del propio individuo y de su entorno.

Me preocupa sobremanera el consumo en relación con el embarazo. Los que seguís esta publicación os habréis percatado del mimo y cuidado que le ponemos al tema de los consumos durante el embarazo, intentando siempre, no demonizar a la madre pero sí aportando información amplia sobre el tema y los riesgos que conllevan estos consumos. Lo hemos hecho con el alcohol y hoy quiero destacar el tema del tabaco. El mayor fumador pasivo que existe es el feto de una embarazada que consume tabaco durante el período de gestación. Al igual que ocurre con el alcohol, el tóxico del tabaco atraviesa fácilmente la barrera placentaria, sobre todo la nicotina y el monóxido de carbono, las cuales producen serias alteraciones en el normal desarrollo del no nato. Algunas de estas alteraciones son: reducción del peso al nacer,  mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, mayor riesgo de partos prematuros, mayor riesgo de abortos espontáneos o alteraciones placentarias como el desprendimiento prematuro de la misma o la placenta previa, que es una posición anómala de la placenta. Es importante que una mujer embarazada consumidora de tabaco se plantee el cese de este consumo. El tratamiento especializado de la adicción al tabaco aumenta las probabilidades de dejar de fumar o, por lo menos, reducir sustancialmente el consumo de tabaco. Incluso sería recomendable que si el embarazo se está planificando, la reducción del consumo se haga desde antes de quedar embarazada para evitar el impacto de la abstinencia de tabaco y de los medicamentos (para dejar de fumar) sobre el embrión o el feto. Es importante realizar campañas dirigidas a la población que focalicen en este tema y contribuyan a romper mitos y tabús.

La comunicación es clave en todo esto y aunque las estrategias de miedo funcionan, a mi me gusta focalizar más en los aspectos positivos, en aquello que se gana cuando se detiene el consumo, por eso hoy con motivo del Día Mundial Sin Tabaco os traigo esta infografía:

Beneficios de dejar de fumar

Es importante que ante el planteamiento de dejar de fumar se planteen actividades alternativas saludables que ayuden a controlar la ansiedad generada por el síndrome de abstinencia, tanto hábitos deportivos (andar o realizar cualquier otra actividad) como llevar una buena alimentación. Es habitual que se incrementen entre 2 y 3kg en el caso de los hombres y 3 o 4kg en el caso de las mujeres, por lo que revertir hábitos va a ser fundamental para el control del peso.

Es importante saber que el éxito de la cesación tabáquica en personas que lo hacen sin ayuda es sólo de un 5% frente a un 30-40% de éxito en personas que siguen un tratamiento con medicamentos específicos y apoyo psicológico, en ocasiones en forma de grupo de ayuda mutua, otras con un apoyo individualizado o incluso una combinación de ambas. Los medicamentos que han demostrado ser de utilidad para dejar de fumar son los sustitutivos de la nicotina como parches, chicles, comprimidos sublinguales o espray. Por lo que se recomienda consultar con los médicos y enfermeras especialistas en conductas adictivas o bien con los de atención primaria.

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Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Coordinadora de la campaña #RompeElEstigma. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy, El Gratis y Hoja del Lunes. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante y la Asociación Nacional de Informadores de Salud.