Daño cardiovascular por uso de cigarrillos electrónicos

Info OMS dia mundial sin tabaco 2020

ENDS son los sistemas de administración de nicotina conocidos como cigarrillos electrónicos. Se caracterizan por la producción de un aerosol que contiene líquidos aromatizados y nicotina que, tras ser calentada, es inhalada por el fumador. Al no haber combustión no liberan monóxido de carbono y los niveles de sustancias tóxicas y cancerígenas son menores que con el cigarrillo convencional. El aerosol del e-cig contiene nicotina, saborizantes, compuestos orgánicos volátiles y elementos cancerígenos del Grupo A como los disolventes, los metales pesados y las nitrosaminas. Según la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, no es admisible la exposición a ningún nivel de estas sustancias, y no hay un umbral de seguridad.

La nicotina es adictiva y la mayor parte de e-cig la contienen en cantidad similar a los cigarrillos. Produce una adicción que  es una enfermedad en si misma, aumenta el riesgo cardiovascular y tiene un efecto co-carcinógeno. Hay que resaltar que el cerebro de los adolescentes es particularmente vulnerable a la nicotina, ya que tiene efectos negativos en el desarrollo cerebral y afecta al comportamiento, la concentración y a su habilidad para el aprendizaje.

La evidencia de daño pulmonar por e-cig es abrumadora. El aerosol del e-cig afecta al epitelio nasal y bronquial, causa toxicidad celular, altera proteasas y la función de los macrófagos, altera la inmunidad y la movilidad ciliar, incrementan la virulencia de los patógenos causantes de infecciones pulmonares y las tasas de bronquitis crónica en adolescentes. El glicerol que contienen los cigarrillos electrónicos, no puede considerase en ningún caso un producto inocuo, ya que se ha relacionado con neumonía lipoidea. Aunque el glicerol es un alcohol, es la base de la composición de los lípidos. No puede afirmarse que los efectos respiratorios de los cigarrillos electrónicos sean menores que con el tabaco, y no conocemos bien sus efectos respiratorios a largo plazo.

El daño cardiovascular por e-cig

La nicotina,  está relacionada con daño cardiovascular por su efecto arritmógeno y de incremento de la demanda de oxígeno. La acroleína que contiene el aerosol está relacionada con daño cardiovascular a través de  múltiples mecanismos. Y las partículas finas (de menos de 2.5 micras) están relacionadas con daño cardiovascular mediado por sus efectos trombogénicos y arritmogenos.

En ratones expuestos al aerosol del e-cig se ha constatado un efecto carcinógenoSe ha observado en ratones la aparición de cáncer de pulmón en el 22%,  y  de cáncer de vejiga en el 57% de ratones expuestos un año a su aerosol. Es conocido que lo que ocurre en un año de exposición en ratones puede ocurrir en unos 20 años en humanos.
Aunque aparentemente es un tema controvertido, uno de cada tres estudios sobre los riesgos de los cigarrillos electrónicos ha sido financiados por la industria y ya sabemos que ocurre con los resultados de esos estudios. El 95% de los estudios independientes concluyen que son peligrosos para la salud. Si fuera un fármaco ninguna agencia nacional o internacional de medicamentos lo aprobaría, y se impone el principio de precaución.

¿Pero ayudan a dejar de fumar?

Hay dos datos relevantes cuando analizamos el conjunto de evidencias sobre el papel de los e-cig en la cesación tabáquica. Los usuarios de e-cig tienen menos probabilidades de dejar de fumar que los que no usan.  Por otra parte, aunque algún estudio controlado les otorga un efecto favorable en la cesación, el 83% de los estudios concluyen que no ayudan a dejar de fumar.
En el mundo real el uso de e-cig dificulta la transición del tabaco hacia la abstinencia completa, y no promueven realmente la cesación. Son realmente menos eficaces que las terapias convencionales en promover la cesación total y no se sostiene su papel en la cesación del tabaco y nicotina.

Rodrígo Córdoba | miembro de la Comisión Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT)