Alcohol

Francisco Pascual

El alcohol es la sustancia contenida en las bebidas alcohólicas, es una droga depresora del sistema nervioso central, por el cual tiene mucha afinidad y por ese motivo provoca los efectos embriagantes y alteraciones en el comportamiento de las personas que lo consumen.

Historia:

         La primera bebida alcohólica que se conoce la podemos datar hace aproximadamente 10.000 años y se trata del aguamiel o hidromiel, descubierta de forma casual por el hombre primitivo al fermentar la miel que había recolectado.

Mas tarde, en Mesopotamia y Egipto, hace 6.000 años, aprendieron a fermentar los cereales primero y la uva después y fabricaron una primitiva cerveza y un ancestral vino. Estas bebidas se utilizaron y extendieron durante la época de los griegos y de los romanos. Especialmente el vino, alrededor del cual se generó una cultura, llegándose a convertir en un dios, a través de Dionisos en Grecia y Baco entre los romanos.

Pero no fue hasta el siglo XII, cuando los árabes introdujeron el alambique, cuando se pudieron obtener bebidas de más alta graduación por el proceso de destilación. Así buscando el Aqua vitae (agua que da la vida), encontraron el aqua ardens (agua ardiente).

Por este proceso se han llegado a elaborar bebidas de hasta 40 e incluso 60 grados, frente a los 14 – 16 que se consiguen con el proceso natural de fermentación.

Sobre todo durante el siglo XIX, coincidiendo con el desarrollo de industrialización, los problemas relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas fueron señalados como un problema de salud pública por los higienistas de la época.

Los excesos finalmente se relacionaron con la embriaguez y con el alcoholismo al que elevó la OMS a categoría de enfermedad a mitad del siglo XX, al reconocer como tal la dependencia al alcohol.

Uso:

         Como todas las drogas, tuvo un uso mágico religioso, especialmente en Grecia y Roma, aunque su simbolismo perdura en nuestros días en la iglesia católica.

También durante muchos años se creyó útil para tratar múltiples enfermedades, sobre todo a las bebidas destiladas se les llegó a otorgar las propiedades de “Da buen color a la persona, cura la calvicie… mata a los piojos y a las pulgas… también proporciona coraje y le induce a desarrollar una buena memoria”. (1500. Liber de Arte Distillandi de Hieronymus Brunschwig).

E incluso hasta hace poco se utilizaba como antiséptico, desinfectante o estimulante del apetito.

Aunque fundamentalmente su uso actual es el gastronómico y sobre todo el recreativo. No hay fiesta en nuestra cultura que no vaya acompañada de bebidas alcohólicas y en múltiples ocasiones de forma excesiva. Y en esa forma de beber radica el problema.

Efectos:

         Las bebidas alcohólicas si se consumen moderadamente no tienen porque producir ningún efecto nocivo sobre el organismo, e incluso hay estudios que apuntan a que pequeñas cantidades pueden llegar a ser beneficiosas.

Pero no nos engañemos, esto es para personas sanas y con consumos muy, muy moderados, no más de un vaso o dos de vino al día.

De hecho la recomendación de la OMS, es la de alcohol cuanto menos mejor.

Los efectos pues van a depender de la cantidad consumida, pero sobre todo de la alcoholemia, es decir de los gramos de alcohol que lleguen a cada litro de sangre. Además los efectos a largo plazo son distintos a los producidos de forma inmediata.

Efectos según la alcoholemia:

  • 0’5-0’8gr.: los efectos no son muy aparentes, pero el tiempo de reacción es prolongado, hay alteraciones en las reacciones motrices y euforia en el comportamiento.
  • 0’8-1’5gr.: locuacidad, hiperactividad, irritabilidad y euforia.
  • 1’5-3gr.: déficit de atención, rubefacción, disartria, incoordinación, lentificación psicomotriz, agresividad, diplopía, marcha titubeante.
  • 3-5: labilidad emocional, somnolencia, vómitos, obnubilación, nistagmus.
  • más de 5gr.: coma etílico: inconsciencia, arreflexia, midriasis bilateral, hipotensión, hipotermia. riesgo de muerte.

La alcoholemia alcanzada dependerá del género, la mujer alcanza mayores cantidades con menos consumos y de otros factores como el peso o la masa corporal y si se ha comido previamente o estamos en ayunas.

Pero para hacernos una idea aproximada, una persona de unos 60 kgr. después de tomar 3 cervezas o 2 cubatas dará una alcoholemia entre 0’5 y 0’8 y así sucesivamente.

Consecuencias:

         También las consecuencias estarán en relación con los consumos y con los años que se lleve bebiendo.

         Consumos puntuales, es decir un día determinado de fiesta, comiendo, etc…, no tienen porque ocasionar ninguna consecuencia.

         Pero los abusos o consumos en determinadas circunstancias son otra cosa.

         Por ejemplo, sabemos de los efectos del alcohol en la conducción a motor, con la disminución de reflejos y capacidad de respuesta, favoreciendo los accidentes de tráfico, el riesgo de un accidente con cifras de alcoholemia entre 0,2 g y 0,4 g/l es de 1,4 veces superior, con cifras entre 0,5 y 0,9 g/l es 11,1 veces superior, para 1,4 g/l, 48 veces superior y a partir de 1,5 g/l el riesgo estimado es de 380 veces superior.

         Otro ejemplo es el de los efectos del alcohol sobre el feto si la madre bebe durante el embarazo, el niño nacerá con menos peso, menos talla, con malformaciones y retraso mental, la segunda causa que lo produce después del síndrome de Down. Es lo que denominamos Síndrome Alcohólico Fetal, y está presente en 1 ó 2 de cada 1000 recién nacidos vivos, y que sería motivo de un artículo exclusivo para explicarlo en detalle.

Y un tercer punto y no por ello menos importante, el consumo de alcohol en menores de edad. Ahora que tenemos probabilidad de hacer pruebas de imagen para ver el cerebro y su funcionamiento se ha podido comprobar que:

-                              El consumo de alcohol en adolescentes lleva a la aparición de alteraciones en las estructuras cerebrales con disminución de la capacidad de aprendizaje y memoria.

-                              Tomar alcohol de forma intensiva aunque solo sea el fin de semana reduce la memoria.

-                              El rendimiento de la memoria de trabajo y de la memoria declarativa verbal disminuye mucho después de tomar alcohol en exceso y estos efectos se mantiene a largo plazo.

-                              Los adolescentes con consumo abusivo de alcohol, muestran, menor recuperación de la información, menor velocidad de procesamiento de la información y déficits en la función ejecutiva.

Y por estos motivos el consumo de alcohol entre menores debe de ser cero, y no olvidemos que el cerebro se desarrolla hasta aproximadamente los 21 años, lo que explica la prohibición que hay en algunos países de tomar bebidas alcohólicas antes de esa edad.

         Bueno, este mes el artículo da de si y no hemos mencionado nada de los problemas relacionados con el alcoholismo ni con el tratamiento, tenemos tema, pues para la próxima entrega.

Imagen extraída de la revista 'Quo'

Imagen extraída de la revista ‘Quo’

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Francisco Pascual Pastor
Es Doctor en medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche y es Presidente de la Sociedad Española de Estudios del Alcohol el Alcoholismo y otras Toxicomanías (Socidogalcohol). También posee un máster en Drogodependencia y otros trastornos adictivos por la Universidad Alfonso X El Sabio. Es miembro del consejo de redacción de la revista Salud y Drogas, publicada por el Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID) de la Universidad Miguel Hernández. Es profesor y colaborador Honorífico de los departamentos de y de Medicina Clínica en la Facultad de medicina de la Universidad Miguel Hernández. Posee el Diploma de Especialización en Alcoholismo por la Universidad Autónoma de Madrid. Es miembro del comité de redacción de la revista Adicciones publicada por Socidrogalcohol. Asimismo, es asesor de la Confederación Española de Adictos en Rehabilitación y Familiares y miembro del Comité Asesor Científico de la Revista Española de Drogodependencias. El doctor Pascual también es colaborador de investigación del INID. También es miembro del grupo de investigación PREVENGO, member of International Scientific Advisory Committee (ISAC) de la Global Addiction Lisboa 2011, Pisa 2013 y Roma 2014. Además es Vicepresidente del Consejo de Salud del Departamento de Alcoy, Representante Español en EUROCARE por parte de SOCIDROGALCOHOL, autor de artículos y libros de adiciones y conferenciante, coordinador de la UCA de Alcoi y Médico asesor y colaborador del Grupo de Alcohólicos Rehabilitados de Alcoy.
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