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15º Escuela de Otoño. Formación para profesionales de las adicciones. Parte I: Mindfulness y reducción del consumo

Un año más Valencia acogía la anual Escuela de Otoño organizada desde Socidrogalcohol. En esta ocasión hubo nueve talleres de distinta índole. La Escuela de Otoño es un espacio de reunión que pretende seguir formando y actualizando los conocimientos de los profesionales que se dedican al campo de las adicciones. De este modo, se habló como en años anteriores de entrevista motivacional, la aplicación clínica del programa de prevención de recaídas basado en el mindfulness, la dependencia afectiva en la mujer drogodependiente, neuroimagen en las adicicones, el cambio de paradigma: de la abstinencia a la reducción, el coaching motivacional, del síntoma a la relación, el programa STEPPS (System Training for Emotional Predictability and Problem Solving) y problemas legales de la asistencia al drogodependiente.

taller de mindfulness

Taller de mindfulness en la Escuela de Otoño / InD

Entre lo más novedoso la aplicación del mindfulness a la prevención de recaídas en adicciones.

Con los ojos cerrados, sentada en una silla, con las manos descansando en los muslos me perdí en el disfrute de la vida. En el saboreo único de una gominola. Pruben, prueben  con sutil delicadeza a absorber el sabor de una gominola. No con ansia, no con rapidez, todo con lentitud y prestando máxima atención. Luego piérdase en un río, observando pasar el agua, arrastrando la corriente los pensamientos que la mente produce de forma continua, sin descanso, no repose en ellos la atención, deje que la corriente se los lleve. Deje que su alma salga de su cuerpo, aunque se asuste y vuelva para luego volver a volar. Los crótalos suenan y todos volvemos a la habitación. Todo está ahora más claro, la decisión que debía de tomar halla respuesta, la inquietud y desasosiego encuentran compresión.

El mindfulness es una meditación que se basa en la conciencia plena, como concepto psicológico es la concentración a la atención. Aunque tiene orígenes budistas, el psicólogo clínico, Vicente Tomás, que es además coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas de Catarroja, explica que el mindfulness es laico, no tiene contenido religioso, aunque si puede aplicarse a la parte más espiritual de cada persona. La aplicación del mindfulness a las adicciones en la prevención de recaídas busca ayudar al individuo a mantener la abstinencia y crear una vida satisfactoria a su alrededor. Trata de ayudar a comprender la enfermedad adictiva y ayuda a convivir con ella. Pretende producir un cambio que vaya de la vivencia del día a día a la vivencia del instante y de verse como el problema a verse como la solución a un problema de los muchos que tiene la vida. “Las bases seguras están en las acciones y no en los pensamientos”, aseguraba Tomás, por lo que hay que ser conscientes de la necesidad de “aceptar el proceso de rehabilitación, cambiar el estilo de vida, conocerse, ejercer como actor principal y valorar lo que sí se tiene”

 

Esta meditación pretende ayudar a la abstinencia, ¿Pero debe ser esta siempre el objetivo?  El tratamiento de la dependencia al alcohol ha tenido como objetivo conseguir la abstinencia, sin embargo, ahora los expertos se plantean un resurgimiento de un paradigma que hace años ya se planteó, la reducción del consumo. Antoni Gual, psiquiatra del Hospital San Pau de Barcelona, recordaba que el consumo continuado de alcohol y otras drogas puede producir cambios neuroadaptativos importantes.

El motivo principal de plantearse la necesidad de la reducción frente la abstinencia viene por las informaciones a las que han tenido acceso recientemente. Y es que tan solo el 8% de la población con problemas de adicción acude a tratamiento. ¿Qué ocurre con el 92% restante? Según Francisco Pascual, vicepresidente de Socidrogalcohol, “es posible que los que no acuden a tratamiento lo hagan por miedo a ser etiquetados de ‘alcohólicos’ y el hecho de poder ofrecerles reducción puede facilitar que acudan a consulta, aunque luego se valore o no la puesta en marcha de este método.  Y es que no todo el mundo puede hacer una reducción de consumo. Aquellos que presenten  un grado de dependencia grave con las consecuencias bio psico sociales que conlleva van a tener que perseguir como objetivo la abstinencia. Pascual planteaba tres casos en los que sí se podría poner en práctica:

1.- En jóvenes. Porque plantearles a los 20 años que no van a beber nunca más en su vida puede ser difícil de asimilar. Podría ser una buena opción con estrategias que evitaran el abuso.

2.- En personas de la tercera edad. Las personas que se niegan a retirar ese vaso de vino de las comidas.

3.- Negadores. Los que de entrada dicen que no. Puede ser un modo de acercarles a tratamiento, aunque luego se pueda proponer o no la abstinencia.

Sin embargo, este sistema deberá siempre ir acompañado de un apoyo psicosocial, “no se trata de tomar la pastilla y ya está”, argumenta Pascual.

Taller de abstinencia o reducción / InD

Taller de abstinencia o reducción / InD

Bartolomé Pérez, psiquiatra de la Unidad de Alcohología del Hospital de San Juan, recordaba que “no hay criterios estandarizados para elegir entre abstinencia o reducción, lo que hay son opiniones generalizadas”. Y también matizaba que no es lo mismo una reducción de daños que una reducción de consumos: “La reducción de daños se aplica en pacientes muy tocados y con un contexto social muy complejo, que no pueden hacer una abstinencia”. La reducción del consumo se aplicará a pacientes que no tengan una gravedad grande, según Pérez, porque “es una exigencia más grande la reducción que la abstinencia porque es mucho más complicado”. De este modo, aquellos pacientes que no siempre tengan una pérdida de control cuando beben, son los que podrán adaptarse bien a este tratamiento que podrá ser un objetivo inicial, final o a medio camino.

El tratamiento de reducción tiene que ser:

-Con un control de la cantidad y frecuencia de la medicación y el consumo de alcohol

-Evitando más de una pastilla por hora

-Evitando el consumo con la misma gente, lugar, momento, etc

-Evitando el uso como medio para afrontar los problemas

-No consumir en situaciones de riesgo físico

-No consumir durante el embarazo y lactancia

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Mireia Pascual Mollá
Editora de la Revista InDependientes. Además periodista en gabinete de prensa de Socidrogalcohol y CAARFE. Coordinadora de la campaña #RompeElEstigma. Monitora y periodista en GARA Alcoy. Colaboradora de Radio Alcoy, El Gratis y Hoja del Lunes. Miembro del Instituto de Investigación en Drogodependencias de la UMH y secretaria técnica de la publicación Health and Addictions. Miembro de la Asociación de la Prensa de Alicante y la Asociación Nacional de Informadores de Salud.